M. VILAPLANA
El alcalde de Castalla, José Luis Prats, ha reconocido que aspira a impulsar un cambio en la presidencia local del PP, actualmente en manos de su antecesor, Juan Rico. El primer edil, asimismo, confirma que ha desarrollado una campaña para captar nuevos militantes, aunque niega que haya sido a cambio de licencias de obras, como se señala en la querella presentada en su contra.
José Luis Prats emitió ayer un comunicado ante la presentación, por parte de la dirección local del PP, de una querella en la que se le acusa de los presuntos delitos de cohecho y apropiación indebida. Como se recordará, en la denuncia se señala que Prats habría reaizado numerosas afiliaciones de vecinos de la urbanización Castalla Internacional a cambio de licencias de obras.
En el comunicado, el alcalde niega tales acusaciones, al tiempo que defiende la "transparencia" de su gestión, "estrictamente fiel al sistema jurídico de un Estado de derecho". Prats añade que cualquier ciudadano puede presentar una denuncia en un juzgado, aunque resalta que debe ser ésta "quien determine si acepta o no a trámite dicha querella, y en concuencia abra diligencias previas en base a que determine la existencia o no de indicios delictivos".
Prats afirma que todavía no tiene constancia directa de la poresentación de la querella, si bien indica que, a la vista de las imágenes suridas en los medios de comunicación, los militantes que la a han presentado "son los mismos que ahora controlan el partido en Castalla".
En este sentido, reconoce que aspira "a un cambio en la presidencia del partido, con el objetivo de abrirlo a toda la ciudadanía y dotarlo de pluralidad y transparencia de la que actualmente adolece". Para conseguirlo, añade, "es cuero que he desarrollado una campaña boca a boca para captar militantes", pero rechaza tajantemente que "esta captación se haya producido en base a ninguna promesa o a cambio de ningún tipo de licencia o prebenda".
En relación a la renuncia del concejal Tomás Rico a sus delegaciones, el alcalde indica que esa forma de proceder "es totalmente arbitraria y obedece a intereses personales. Sus declaraciones se desautorizan a si mismas con sus juicios de valor que en nada se parecen a la realidad".