M. VILAPLANA
El textil nacional podría perder hasta un tercio de sus puestos de trabajo en los próximos seis años, según las conclusiones a las que llega un estudio realizado por el Observatorio Industrial del Textil y de la Confección. Las previsiones más negativas ante el proceso de globalización y crisis actual dejan en 123.000 el número de ocupados del sector en el horizonte 2015, si bien esta cifra podría variar sustancialmente en función de los acontecimientos generales y el propio comportamiento de las empresas.
El Observatorio Industrial del Textil y la Confección ha elaborado un modelo predictivo de la evolución del sector en el horizonte 2015. Sobre esta base, se han definido tres escenarios en función de la capacidad de adaptación del sector al nuevo marco global, que se plasma básicamente en el comportamiento de las exportaciones e importaciones y también en el precio de las ventas de éstas últimas. Una vez obtenido el nivel de producción, se ha elaborado también una previsión de mano de obra que es diferente, dependiendo del escenario.
En todos los casos, atendiendo a los resultados del informe, se mantiene la pérdida de puestos de trabajo, lo que ha sido una constante en las últimas décadas. El escenario tendencial es el más desfavorable, y situaría el número de ocupados en el sector en unos 123.000 en el horizonte del año 2015; es decir, se podría perder más de un tercio de los puestos de trabajo actuales. Dicho escenario parte del mantenimiento de las tendencias actuales en cuanto a importaciones y exportaciones. Se trata de las previsiones más negativas, ya que no prevén ningún tipo de reacción a las nuevas condiciones del mercado y tiene como resultado un fuerte deterioro de la producción y del empleo.
En el escenario defensivo, por otro lado, las cifras de empleo serían mucho mayores, si bien en actividades productivas de menor nivel, lo que incidiría en unos menores costes salariales. Este escenario se basa en una estrategia defensiva del sector, consistente en mantener la producción y los costes.
Finalmente, el denominado escenario proactivo, pese a tener un nivel de producción muy superior, sus efectos sobre el empleo no serían tan importates, debido a los incrementos de productividad. Es también el que generaría un mayor nivel salarial unitario, como corresponde a las mayores exigencias de formación que comporta. Este escenario contempla una adaptación a la globalización, basado en un significativo aumento de la producción.