M. CANDELA
El primer túnel de la autovía central ha alcanzado el Barranc de la Batalla, tras casi dos años de obras, lo que implica el principio del fin del tramo más complejo de este proyecto de infraestructura viaria que ejecutan las empresas Ferrovial y Hormigones Martínez, por contrata con el Ministerio de Fomento.
Conforme a lo previsto, en la vertical de la venta Saltera, pero un centenar de metros hacia Alicante, en los últimos días ha surgido la embocadura del primer túnel de la autovía central, al que seguirá próximamente el segundo. Estos dos túneles enlazarán con el puente que franqueará el Barranc de la Batalla y cuyos cuatro pilares están actualmente en fase de construcción. Este viaducto, cuyo proyecto ha suscitado polémica, permitirá la conexión de la variante de Alcoy con el tramo del barranco, conectando uno de sus estribos con los túneles.
El tramo del Barranc de la Batalla, como se recordará, tiene una longitud de 4,5 kilómetros y un coste de 53,5 millones de euros, aunque en realidad Fomento ya lo ha incrementado al haber aprobado recientemente un presupuesto modificado de 12 millones de euros.
El plan contempla la excavación de casi 3 kilómetros de túneles, la mitad en cada sentido. A finales de noviembre de 2007 se inició la excavación y el pasado 24 de junio Fomento terminaba de horadar el primer túnel, con 862 metros y uno de los que enlaza con la zona de El Estepar. Ahora, el primero del lado opuesto, de 626 metros, ha visto cómo su embocadura aparecía en el Barranc de la Batalla, provocando incluso las obras alguna alarma, al confundir algunas personas el polvo de la excavación con el humo de un posible incendio. Cabe recordar que el Ayuntamiento de Alcoy ha expresado su protesta al entender que las constructoras han provocado tres incendios forestales.
La excavación en esta zona, según ha sabido este diario, se está efectuando con extrema prudencia e incluso se ha colocado una red metálica de protección para evitar que pueda haber desprendimientos hacia el cauce del Molinar, de acuerdo con las directrices fijadas en la declaración de impacto ambiental. Además, se ha cortado por seguridad el sendero que lleva desde el polideportivo de Alcoy hasta El Puig, pasando por el cauce.
La aparición de la boca del túnel en este punto, además, tiene un valor claramente simbólico pues implica el principio del fin de los trabajos de construcción de la autovía central, pero especialmente de los tramos que han resultado más conflictivos, como son la variante de Alcoy y el Barranc de la Batalla. El primero está en la recta final y de hecho ya ha comenzado el asfaltado.