M. VILAPLANA
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha quintuplicado el importe del canon de vertidos a los ayuntamientos de Cocentaina, Muro y l'Alqueria d'Asnar, de manera que a partir de ahora tendrán que hacer frente entre los tres a una cuota anual de 720.000 euros. Los municipios ya han presentado alegaciones, al no estar de acuerdo con los parámetros que ha tenido en cuenta el organismo de cuenca a la hora de aplicar el incremento.
Los ayuntamientos de Cocentaina, Muro y l'Alqueria d'Asnar, integrados en la Mancomunidad de la Font de la Pedra, venían hasta la fecha satisfaciendo un canon anual de apenas 140.000 euros en concepto de las aguas residuales que vierten a la depuradora que presta servicio a los tres municipios. Sin embargo, la aplicación de unos nuevos parámetros, basados en cuestiones como la volumetría y la contaminación, han propiciado que la Confederación Hidrográfica del Júcar haya quintuplicado la citada cuota hasta los 720.000 euros. Cocentaina, en concreto, tendrá que satisfacer alrededor de 400.000 euros, Muro 300.000 y l'Alqueria d'Asnar el resto.
El alcalde de Muro, Rafael Climent, expresó ayer la disconformidad de los tres municipios con este incremento, manifestando al mismo tiempo que ya han sido planteadas alegaciones al respecto. Climent, en concreto, explicaba que los ayuntamientos no están de acuerdo con los parámetros en los que se ha basado la Confederación para aplicar estas subidas.
Según indicaba a este diario, mientras que en la volumetría los vertidos se ajustan a la concesión, en los índices contaminantes el organismo de cuenca se ha basado en analíticas punta. "La media -resaltó- es muy inferior a los porcentajes que han tomado como referencia a la hora de aplicar los incrementos del canon".
Climent enfatizó el perjuicio que se ocasiona a las arcas municipales en unos tiempos de crisis económica como los actuales. "En el caso de Muro -dijo- hemos tenido la suerte de contar con un remanente de tesorería que nos permite hacer frente a la subida, ya que en caso contrario nos habríamos visto forzados a solicitar un préstamo".
El alcalde murero se mostró muy crítico con la forma en la que se aplica el canon. Según sus palabras, "la Entidad de Saneamiento tiene capacidad para detectar los vertidos más contaminantes y quienes los producen y, sin embargo, no lo hace, con lo que al final son los ayuntamientos los que pagan los platos rotos. Esta no es, desde luego, una manera de afrontar el problema seriamente".
PROPUESTA
Frente común
con los empresarios
El alcalde de Muro, Rafael Climent, reclamó un frente común entre los ayuntamientos y los empresarios para afrontar el problema de los vertidos. "Tanto ATEVAL como los municipios debemos ir de la mano y que no paguen justos por pecadores. Si hay una o dos empresas que contaminan, no sería justo que lo asumieran todas en el seno de una ordenanza fiscal", indicó.
En este sentido, Climent exigió "seriedad" a los empresarios, e insistió en la necesidad de que la Entidad de Saneamiento, dependiente de la Generalitat, detecte los vertidos contaminantes para que se puedan adoptar medidas y no se trasladen las consecuencias al conjunto de las empresas y ayuntamientos.