M. V. / A. T.
El pleno del Consell aprobó ayer la ratificación del protocolo suscrito con el Ministerio de Fomento para promover la transferencia y el acondicionamiento y modernización integral de la línea del ferrocarril Xàtiva-Alcoy.
Este es otro paso programado dentro del proceso para transferir el servicio a la Generalitat. Hay que recordar que todo este trámite se inició el pasado 14 de julio, cuando el titular de Fomento, José Blanco, y el presidente de la Generalitat Francisco Camps, firmaron un acuerdo por el que las dos administraciones se comprometen a compartir el 50% de los gastos referidos a los trabajos de reforma de este tramo ferroviario. Es decir, la inversión total será de 60 millones de euros, por lo que cada una de las partes aportará 30 millones.
La partida del Ministerio se destinará para realizar las obras de mejora en los tramos inicial y final de la línea, mientras que la administración regional invertirá la mencionada cifra para acometer la reforma en una parte central. En concreto, la Generalitat se ha comprometido al arreglo entre los kilómetros 8 y 23, donde está previsto hacer una rectificación del trazado que acortará el recorrido. Este proyecto, conocido como "variante de Benigànim", se anunció por primera vez en 1998, aunque todavía no ha sido llevado a efecto. Asimismo, el Consell tiene también consignada en los presupuestos la construcción de una nueva estación en Albaida, que se ubicará en un punto más céntrico que la actual, situada a las afueras de la población.
Por su parte, Fomento se compromete a la mejora del resto de la línea, un total de 49 kilómetros. El protocolo entre el Consell y el Ministerio ha puesto fin a la situación de incertidumbre del ferrocarril Alcoy-Xàtiva, salvado del cierre a última hora en 1984 y que desde entonces se ha mantenido abierto gracias a sucesivos acuerdos transitorios entre las administraciones central y autonómica.