M. CANDELA
Alcoy recuperará a corto plazo un espacio emblemático de su casco antiguo como es la Placeta de Les Gallines, zona urbana que se configuró en el siglo XVII con la urbanización del Portal Nou, según recuerda el historiador Ricard Banyó, y que ha tenido un uso público permanente. No obstante, su nombre es posterior, específicamente del siglo XIX, matiza el experto, y se debe a que se ubicó en la misma el mercado de aves y huevos.
La Placeta de Les Gallines, situada en una zona estratégica del centro histórico, decayó en las últimas décadas, en consonancia con el declive del conjunto del casco antiguo de la ciudad, quedando configurada apenas por un espacio de pocos metros cuadrados, en los que siguió existiendo un simbólico mercado de aves y huevos hasta hace algunos años.
El proyecto de rehabilitación del casco antiguo impulsado por el gobierno del PP del Ayuntamiento adjudicó la rehabilitación de esta zona a Nou Alcoy, una promotora del grupo del industrial Julio Latorre. En toda la zona, a partir del cauce del río y San Jaime y por Embajador Irles, han ido construyéndose edificios en los últimos, e incluso un pequeño parque, urbanizado y cerrado desde hace más de dos años.
Dentro de este mismo proceso se ha urbanizado una nueva Placeta de Les Gallines, que ya está terminada, que es más amplia que la existente en los últimos años, y que cuenta con bancos y bolardos que la separan de las calzadas. El espacio, sin embargo, no está disponible, sino que permanece cerrado por una valla metálica, previsiblemente a la espera de que concluyan los trabajos de construcción en la zona para quedar disponible para los ciudadanos.
Este espacio, recuerda Banyó, fue muy característico en la ciudad por la presencia del mercado. Algún que otro nombre del callejero tienen un origen similar, como la popular La Sardina, en la que estaba situado el mercado de pescado: allí se encontraban las primeras casas de la ciudad, las personas que, a lomos de burros, venían de La Vila Joiosa con el cargamento fresco. Era la misma época en que el mercado general estaba en la actual plaza de España, si bien sin efecto en el callejero.