M. VILAPLANA
Muro inicia hoy las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a la Virgen de los Desamparados, y lo hará con unas Entradas que volverán a alcanzar grandes niveles de espectacularidad pese al descenso de la participación registrado como consecuencia de la crisis económica. Los desfiles contarán con 16 escuadras menos, pero este fenómeno no afectará a los boatos de los capitanes y abanderados, que mantendrán el número de integrantes.
El presidente de la Junta de Fiestas, Daniel Catalá, explicaba que la crisis que se está registrando a nivel general ha repercutido en la participación, habida cuenta que el censo de festeros ha pasado de los 1.100 del año pasado a los poco más de 960 de este año. Además, las filaes han recortado gastos, de manera que en la Entrada Mora desfilarán diez escuadras menos y en la Cristiana seis. Es por este motivo que el comienzo de los desfiles se ha retrasado media hora.
Con todo, Catalá destacó que esta circunstancia no va a afectar a la espectacularidad de las Entradas. Según sus palabras, "las filaes de cargo han realizado un esfuerzo para mantener la participación y brindar al público unos boatos brillantes y atractivos".
Por otro lado, el público había adquirido hasta ayer 500 sillas en el primer año de venta anticipada, con lo que se confía en que, si el tiempo acompaña, se puedan llenar las cerca de 1.400 que estarán repartidas a lo largo del recorrido.
Los actos de la jornada habrán comenzado a las seis y media de la mañana con la Diana, continuando a las diez y media con la Misa de Clavariesas. A las cinco de la tarde arrancará la Entrada Mora y a las nueve y media la "Baixà" de la Virgen. A la una habrá una verbena a cargo de la Orquesta Coyote. Mañana será el turno de la Entrada Cristiana.