M. CANDELA
Jorge Sanjuán, adjunto a la gerencia de la empresa Comersan, SA, con sede en Cocentaina, reclamó ayer medidas de apoyo para el textil instantes después de convertirse en nuevo presidente de la Asociación Comarcal de Empresarios Textiles (ACETEX), sustituyendo a Jorge Jordá que había desempeñado el cargo durante el último ciclo. La proclamación se produjo por unanimidad, en el transcurso de una asamblea celebrada en la Casa la Bolla.
Durante la sesión se efectuó la renovación de la directiva, de manera que Jorge Sanjuán fue elegido presidente. Esta renovación, por un mandato de cuatro años, se debe a que su antecesor José Jordá declinó optar a la reelección; este último pasa a ser vicepresidente en representación de Alcoy, mientras que Joaquín Abad lo será por Cocentaina y Antonio Doménech, por Muro. Francisco Hernández asume la secretaría general y también se han renovado los vocales.
Sanjuán, instantes después de su elección, destacó la unanimidad lograda y explicó que su gestión se fija como objetivo "la continuidad sobre el anterior presidente, incidiendo en la formación y el desarrollo de nuevos proyectos. También queremos ser el vehículo de comunicación con ATEVAL, llevando la voz de la comarcas, e intensificar la información a las empresas, sobre todo a las pequeñas".
En cuanto a la situación del sector, el nuevo presidente -que es ingeniero industrial textil- afirma que "la situación está muy difícil, sobre todo porque se arrastra la liberalización de China. Estoy seguro de que muchas empresas tienen dificultades, pero que muchas saldrán adelante porque luchan para hacerlo, aunque sea con menos personal o en situación de concurso de acreedores, como está ocurriendo".
Para el nuevo presidente de la patronal comarcal textil, es imprescindible que se adopten a corto plazo nuevas medidas de apoyo al sector, tanto en el ámbito nacional como en el municipal. "Desde ACETEX planteamos que se adopten medidas, como las que ha pedido la CEOE a nivel general", señala. En cuanto al ámbito más cercano, afirma que "los alcaldes deben apoyar a las empresas y debe producirse una colaboración y un diálogo con los agentes sociales", todo lo cual se encaminaría a conseguir "perder el mínimo de puestos de trabajo".