EP
La industria textil española perdió alrededor de 20.000 puestos de trabajo (el 13% del total) en 2008, cuando la "brusca" caída de la demanda aceleró el proceso de reconversión en el que está inmerso el sector desde hace varios años para adaptarse a la globalización, a la irrupción de China en el mercado y a los cambios en los sistemas de distribución. Así lo afirmó ayer, antes de la presentación del estudio "Compras públicas en el sector textil-confección", el presidente del Consejo Intertextil Español (CIE), Josep Casas, quien subrayó que la crisis financiera y de consumo lleva al sector a una situación "muy complicada", de manera que "se van a quedar por el camino muchas empresas y muchos puestos de trabajo".
El presidente del CIE señaló que la cartera de pedidos del sector se encuentra "a niveles bajo mínimos". Según datos del Centro de Información Textil y de la Confección (CITYC), la demanda del mercado textil y de la confección retrocedió un 5,8% en valor en 2008, por la fuerte contracción del consumo de las familias y de la compra de viviendas, que afecta especialmente al mercado de textiles para el hogar.
Esta evolución negativa de la demanda interna, junto con el primer descenso desde 1991 de las exportaciones (-0,6% en valor), ha conllevado una caída de la producción del 10%, que se sitúa en niveles similares a la anterior crisis de 2005, cuando se produjo la liberalización de los intercambios textiles internacionales.
El balance de 2008 de CITYC remarca que a este entorno negativo se suman las limitaciones de acceso al crédito que sufre el sector, lo que acentúa aún más las consecuencias de la crisis y pone en dificultades la "supervivencia" de algunas empresas. Como consecuencia, se han duplicado las insolvencias respecto a 2007, al tiempo que crecen los plazos de cobro y las devoluciones e impagados. Por este motivo, la patronal ha mantenido conversaciones con el ICO para que se cree una línea de ayudas específicas para el sector.