M. CANDELA/M. VICEDO
La Cabalgata de los Reyes Magos de Alcoy vivió ayer un episodio a todas luces histórico, pues por primera vez en sus 124 años de trayectoria se celebró fuera de la ciudad, concretamente en una plaza de la feria Fitur, de Madrid, y con la asistencia destacada de los Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Letizia, que recorrieron la carpa, saludaron a las autoridades y al público, rompiendo el estricto protocolo, y se interesaron por las peculiaridades de una celebración, que les dejó gratamente impresionados.
Fueron ocho minutos intensos, punto estelar de una jornada en la que Alcoy se promocionó en Fitur a través de una de sus tradiciones más emblemáticas, convirtiéndose en punto de atracción de este importante certamen ferial.
El proceso preliminar fue durísimo, pues las gestiones con la Casa Real para los aspectos organizativos se demoraron hasta última hora, y no estuvieron exentos de complicaciones, según confesaron a este diario miembros del equipo organizador. De hecho, una de las indicaciones obligatorias fue que los tres dromedarios no podrían estar en la carpa, por lo que se quedaron fuera; tampoco se permitió que Melchor, Gaspar y Baltasar pudieran montarlos, en presencia de los príncipes. A la salida, sin embargo, don Felipe y Doña Leticia, departieron con el cuidador de los dromedarios, Gonzalo Pascual, en presencia de éstos.
De cualquier manera, todo mereció la pena, según se reconocía después, dado que la idea de llevar la Cabalgata de los Reyes Magos hasta Fitur resultó todo un éxito. Con premura de tiempo, los pajes se pintaron y equiparon, se prepararon los regalos y las escaleras, y la banda de música, formó en el exterior de la carpa, ante su director Angel Lluís Ferrando. La pared exterior de la carpa había sido decorada con paneles de grandes dimensiones, con fotografías auténticas de casas de las calles de Alcoy por las que transcurre la Cabalgata, con el objeto de otorgar las mayores dosis de realidad. La pared tenía ventanas abiertas y en una se colocó una escalera, con un paje subido.
Justo debajo de la escalera, los Príncipes fueron recibidos por las autoridades valencianas, provinciales y locales: la consellera de Turismo, Angélica Such; el presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, y el alcalde Jorge Sedano. Don Felipe y doña Letizia iban acompañados del ministro de Industria, Miguel Sebastián, y el presidente de Feria Madrid y Embajador Turístico de Alcoy, José María Álvarez del Manzano, entre otros. Todos se saludaron, haciendo las presentaciones Álvarez del Manzano. Según relatarían posteriormente tanto Such como Sedano, los Príncipes mostraron su sorpresa ante las escaleras y los pajes y, sobre todo, cuando se les explicó que los regalos se reparten "de verdad".
Tras una fotografía de grupo, se pasó al interior de la carpa, entre una nube de fotógrafos y cámaras, donde se formalizó la recepción oficial, en la que los príncipes saludaron a Melchor, Gaspar y Baltasar, y recibieron regalos de la delegación alcoyana, integrados por una escalera, varios paquetes y un paje. Melchor recordó que a los Reyes Magos se les besa, lo que provocó un momento simpático con doña Letizia que expresó sus dudas cuando se dirigía al rey negro, exclamando "¡Esto deja!". Aunque se le aclaró que la pintura no se pega. A la salida, la pareja real se acercó a la zona en que estaban los tres dromedarios de la cuadra alcoyana de El Peluca, y departieron con el cuidador Gonzalo Sempere, que era el encargado de cuidarlos. Tras este momento simbólico, ambos continuaron con el protocolo de la inauguración de Fitur, mientras eran saludados por trabajadores de la feria. Don Felipe se despidió efusivamente del alcalde Jorge Sedano.
Angélica Such destacaría instantes después que "ha sido un ratito muy intenso; ha ido todo muy bien. Estoy muy contenta de que sus altezas hayan tenido el tiempo de pararse en la carpa, habiendo quedado satisfactoriamente impactados. Creo que se ha conseguido reflejar muy bien la Cabalgata y les ha gustado mucho". La consellera de Turismo detalló que se había explicado a Don Felipe y Doña Letizia que es la Cabalgata más antigua de España. Por su parte, el alcalde Jorge Sedano agregó que "se lo hemos explicado todo y lo que más les ha sorprendido han sido que los regalos se entregan. De todas formas, creo que Álvarez del Manzano ya les había aleccionado, porque don Felipe ha comentado que nosotros los mayores creemos más en los Reyes Magos que los pequeños, y es verdad".
Acabada la parte oficial de la jornada, el ambiente cambió por completo en la zona de la carpa de Alcoy -que también contaba con un minúsculo stand en el seno de Costablanca-, pues entonces pudo celebrarse la Cabalgata "de verdad", con los tres Reyes Magos montados en los dromedarios, los pajes detrás con los paquetes y la banda de música -con miembros de la Nova, la Primitiva y la Unión Musical- interpretaba L'Entrà dels Reis, el "himno" de la Cabalgata. El numeroso público concentrado aprovechó para fotografiarse con los elementos más representativos de la tradición epifánica alcoyana, en un ambiente que continuaría hasta la tarde. Durante una hora, esta comitiva, formada por 150 personas, recorrió Fitur mostrando el desfile.
Viaje de madrugada y llegada con el tiempo justo
El grueso de la expedición viajó a la capital en la madrugada de ayer. Los tres autobuses tuvieron un viaje sin problemas, pero la niebla persistente a lo largo de todo el trayecto, la lluvia y las retenciones habituales en el extrarradio de Madrid provocaron que la llegada fuese en torno a las 10 de la mañana. Los organizadores ya habían empezado a preocuparse mucho antes, contactando continuamente vía teléfono para ver por dónde iba la expedición. Al final todo fue bien, aunque los pajes tuvieron que maquillarse con rapidez.