J.LL.A.
El número de expedientes de regulación de empleo (ERE) se multiplicó por cuatro en la comarca a lo largo del último año. La crisis en la industria tradicional y, en menor medida, el parón en la construcción, hicieron que de las 17 regulaciones tramitadas en 2007, se haya pasado a un total de 72 en 2008. La cifra de trabajadores afectados por estos ajustes de plantilla se ha triplicado, ya que se ha pasado de 267 a 908.
En un informe, elaborado por la secretaría general de la UGT, no se dudaba en calificar 2008 como un año nefasto. El sindicatro indica que la mala situación de la economía se ha traducido en un espectacular aumento del número de ERE en empresas de l'Alcoià, El Comtat y la Foia de Castalla. Estos expedientes han supuesto suspensiones temporales de empleo para 491 trabajadores y despidos para 317.
Un análisis de estos datos estadísticos refleja el mal momento que está atravesando el sector industrial. De los 72 expedientes, 22 han sido promovidos por empresas del sector textil, 19 corresponden al metal y 7 a la madera. La crisis de la construcción se ha traducido en 10 expedientes en firmas constructoras de la comarca.
Hay que señalar que Ibi ha sido la localidad más afectada por estos ajustes de plantilla, ya que a lo largo del año pasado fue escenario de 21 expedientes. Hay que recordar que el sector del metal de la Villa Juguetera se ha visto muy afectado por la caída de las ventas en la automoción. Por detrás de Ibi, va Alcoy, con 18 ERE y Cocentaina, con 13. Especialmente difícil fue el tramo final del año, en el que se sucedieron hasta 15 expedientes en Alcoy e Ibi
Vicente Prieto, secretario general de la UGT en la comarca, planteaba la necesidad de que exista una mayor vigilancia sobre estas regulaciones de plantilla. El dirigente sindical exigía públicamente al Consell que condicione la aprobación de los expedientes a la presentación de planes de viabilidad de futuro por parte de las empresas.
Prieto denunciaba públicamente que hay empresarios que "lo único que persiguen es aprovechar la crisis para ajustar sus plantillas, sin tener una justificación desde un punto de vista económico y productivo". Asimismo, el dirigente sindical añadió que hay empresas que se aprovechan de la crisis para regular plantillas, ya que es más barato despedir con un expediente que con un despido normal. La UGT anunció que pedirá al gobierno la reposición de las prestaciones por desempleo para los trabajadores cuyas empresas cierren después de un ERE.