A. TERUEL
La Escuela Politécnica Superior de Alcoy (EPSA) ha homenajeado al profesor emérito del Departamento de Economía y Ciencias Sociales Enrique Ballestero dando su nombre al Salón de Grados del Edificio Ferrándiz. De esta forma, el centro académico ha querido dar un reconocimiento al docente e investigador, ya retirado, que ha ejercido durante 12 años en el campus alcoyano y que fue el principal impulsor de la implantación en la ciudad de la licenciatura en Administración y Dirección de Empresas (ADE).
El director de la EPSA, Enrique Masiá, consideró que se trata de un "homenaje de justicia", dado que la docencia de Ballestero "ha creado escuela" en el centro, al haber enseñado a varios de sus actuales profesores. Además, incidió en que "ha consolidado uno de los mejores títulos" que hoy por hoy ofrece la Politécnica en Alcoy, con la "satisfacción" añadida de que los licenciados en ADE tienen "grandes niveles de empleabilidad". Ello obedece, a su juicio, a la categoría del profesor, cuyas investigaciones sobre el mundo de la empresa "han sido reconocidas al máximo nivel internacional". Por todo ello, así como por ser "una persona entrañable", Ballestero es "un orgullo" para la EPSA que el centro debía hacer destacar.
Por su parte, el profesor homenajeado agradeció el gesto que ha tenido la dirección del centro, al tiempo que valoró la labor que en él se realiza. Ballestero hizo hincapié en que "las mejores universidades del mundo son pequeñas", y que es allí "de donde sale la ciencia", poniendo la EPSA como ejemplo de ello. Aseguró que su objetivo como docente e investigador siempre ha sido "resultar útil a las empresas", y se felicitó de haber aprendido de "los hijos de empresarios que han pasado" por las aulas en las que él ha impartido sus clases. En este sentido, consideró que tiene "una deuda" con Alcoy, que se muestra en hechos com que parte de los libros y trabajos que ha publicado "están inspirados en gran parte en la realidad" de la ciudad.