M. VILAPLANA
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha suspendido cautelarmente la concesión de aguas a la urbanización de 200 chalés proyectada en el Mas de Pau de Penàguila, en tanto en cuando no se conozca el caudal sobrante del manantial que abastece tanto a este municipio como a Gorga. El alcalde de Penàguila, José Blanes, asegura que el proyecto sigue tramitándose conforme a lo previsto, aunque reconoce que las obras no podrán comenzar mientras no haya una resolución positiva por parte del organismo de cuenca.
El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar, ha dejado en suspensión cautelar la concesión administrativa de aguas para la urbanización que se proyecta en la zona del Mas de Pau de Penàguila. Según el informe al que ha tenido acceso este diario, el expediente ha quedado sobre la mesa "hasta que queden reconocidos los volúmenes de abastecimientos actuales de Penàguila y Gorga y los derechos de los regadíos históricos".
El organismo de cuenca, en este sentido, señala que los ayuntamientos de ambos municipios deberán acreditar el número de habitantes de los censos actuales a los que abastecen, y que en el caso de Penàguila, además, tendrá que aportar la relación y número de suministros de agua de regadío que suministra y el consumo actual.
Del mismo modo, la Confederación ordena la constitución de una comunidad de regantes o usuarios, en la que estarían integrados los ayuntamientos de Penàguila y Gorga junto con los regantes tradicionales de las 42,5 hectáreas de regadíos y las 3,5 del Jardín de Santos.
Como conclusión, se indica textualmente que "una vez se conozca el agua disponible sobrante del manantial, podría hacerse un planteamiento más realista del asunto del Mas de Pau mediante una concesión de aguas superficiales o mixtas".
El alcalde de Penàguila, José Blanes, quiso matizar que la Confederación "no ha paralizado la iniciativa, sino que ha decidido que primero se tiene que resolver el expediente para reconocer los volúmenes de abastecimiento de Penàguila y Gorga, y después el relativo al Mas de Pau".
A este respecto, indicó que el Ayuntamiento sigue tramitando el proyecto de urbanización, "para en el momento en que se resuelvan los expedientes, tener todo el trabajo adelantado".
Blanes, en todo caso, sí que reconoció que las obras no podrán comenzar en tanto en cuando la Confederación no resuelva de forma favorable la concesión de las aguas. "Tenemos el convencimiento -destacó- de que la respuesta será positiva, y de hecho estamos en contacto con la Confederación para cumplir todos los requisitos".
El Ayuntamiento aprobó recientemente la alternativa técnica para el desarrollo urbanístico de la zona, con los votos favorables del PSOE y el PP y la oposición de Compromís per Penàguila
En la actualidad se está tramitando el informe económico, del que se deduce que las obras de urbanización tendrán un coste cercano a nueve millones y medio de euros.
Blanes destacó que el proyecto ha quedado rebajado a 200 chalés, en lugar de los 1.500 que se comentaron en un principio, y que la zona deportiva y el campo de golf siguen en proyecto.
Pacto municipal antinatura
El proyecto de la urbanización del Mas de Pau ha estado rodeado por la polémica desde un principio. Sin ir más lejos, el PSOE y el PP llevaron a cabo un pacto antinatura al inicio de la legislatura para compartir el gobierno municipal, con el propósito común de llevar adelante la iniciativa ante la oposición manifestada por la agrupación independiente Compromís per Penàguila y L'Entesa.
Mientras el PSOE y el PP defienden los beneficios económicos que la urbanización tendría para el municipio, los partidos de la oposición consideran que la iniciativa es desproporcionada. Además, critican que en el proyecto se haya separado la urbanización del complejo deportivo y el campo de golf, lo que, aseguran, podría conllevar que sólo se construyeran los chalés.
De momento, habrá que esperar a la resolución de la Confederación Hidrográfica del Júcar.