M. CANDELA
Sabino Fernández Campos calificó anoche de "barbaridad" la iniciativa del juez Garzón de juzgar los delitos de la Guerra Civil y exhumar fosas, afirmando también al respecto que "tengo muchos deseos de admirarle como Premio Nobel de la Paz, pero no lo veo claro", en el transcurso de una conferencia-coloquio en el Círculo Industrial de Alcoy.
La charla estaba organizada por la CAM, dentro de la su ciclo "El Ágora" y llevaba por título "Monarquía y Constitución". De eso, precisamente, habló el ex jefe de la Casa Real durante cerca de una hora, pero también fue interrogado acerca de cuestiones complementarias. Así, por ejemplo, se le preguntó por la polémica generada en torno a la biografía de la Reina. "La llamé para felicitarla por su 70 aniversario y estuvo muy cariñosa; traté de sacar a relucir algo de la situación, pero no quiso seguir. Quizá quisiera olvidarlo", manifestó instantes antes del acto.
Una vez en el recinto, esbozó una serie de consideraciones sobre la Corona y la Constitución, haciendo hincapié de manera especial en la transición política. Remontándose hasta las guerras de Marruecos de los años veinte, habló de la historia de la monarquía y la república, de las que dijo que si la primera "cae por sus propios errores, lo mismo puede decirse para la segunda".
Más adelante destacó que en la transición "se confió en la monarquía para salir adelante", hasta el punto que "la corona se convirtió en motor del cambio". Precisó que las inconcreciones legales permitieron "contentar a todos" y que la monarquía ha tenido "un funcionamiento correcto, sin problemas notables", lo que la ha permitido "consolidarse con naturalidad".
Sabino Fernández Campos expresó su prevención acerca de cambios en la Constitución, sobre todo si se abordan sin "seguridad" sobre el resultado final, aunque dijo que "estaría justificado" cambiar el artículo de la prevalencia del hombre sobre la mujer en la sucesión.
A preguntas de los asistentes, dijo que "yo no veo mal que se puedan criticar algunas acciones [de la familia real que se pueden reparar gracias precisamente a esas críticas". También indicó sobre las actuales políticas informativas sobre sus miembros que "es una evolución que se produce porque cada vez hay menos sectores privados".
En otro momento, defendió con rotundidad el papel del Rey en la noche del 23-F, asegurando que "desde el primer momento tomó un decisión muy concreta", en favor de la legalidad vigente. Tildó de irreales las críticas posteriores a la "tardanza" en la difusión de su mensaje esa noche, argumentando que Televisión Española estaba "ocupada", o que dificultó su grabación envío para la retransmisión.
También relató los pormenores de la jornada en que Suárez acordó la legalización del Partido Comunista.