REDACCION
Los técnicos municipales del Ayuntamiento de Castalla han decidido acelerar el derribo de 23 edificios del casco antiguo del municipio, después de que tres de estas fincas se cayeran como consecuencia de las fuertes lluvias de la última semana.
El alcalde, José Luis Prats, ha informado de que las tres viviendas afectadas están en la calle Racó Penyetes y que su derrumbe se produjo en la madrugada del pasado martes, si bien no provocó daños personales. Tal y como iha informado este periódico, las tres fincas de Castalla no soportaron las fuertes lluvias y se derrumbaron. Por fortuna, para salvar los riesgos derivados del estado ruinoso de los inmuebles las personas que vivían en las casas ya habían sido desalojadas hace unas semanas.
Los técnicos han revisado la zona y han decidido acelerar los derribos de las 23 fincas que conforman la manzana, donde está previsto que el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) construya nuevas viviendas.