M. VICEDO
El rojo y el verde fueron los colores predominantes de una partida de ajedrez en la que los dioses del Olimpo, Marte y Venus, se disputaban el honor de quien era el mejor en el arte del amor. En el centro del Salón Rotonda del Círculo Industrial de Alcoy relucía el tapiz en el que se dibujaba la inconfundible zona de juego, en blanco y negro, en donde transcurrió la historia de "Scachs d'Amor". Un manuscrito en valenciano, del siglo XV, en el que se transcribe la más antigua partida de ajedrez moderno. Decenas de alcoyanos fueron testimonios de esta representación.
Con el ritmo de la música medieval, interpretada por los músicos de Orchestalia y dirigidos por Gregorio Casasempere, se iniciaba la partida por la lucha amorosa. Joan Gadea y Pepa Miralles pusieron la voz a Marte y Venus, los personajes más relevantes. Ellos eran los que movían ficha, no sin seguir las pautas que les indicaba Mercurio -con la voz del actor Pep Sellés- que ejercía de juez en esta partida. Así pues, el equipo de Marte, con la enseña roja y bajo el grito de Amor y el equipo de Venus, de verde y como grito, Gloria empezaban la "guerra" ajedrecística. Los dioses iban realizando la primeras jugadas, para ello se valían de las figuras de los peones y de los caballos. Con una particularidad, cada una de las piezas representaba una simbología medieval, tales como la Cortesía, la Voluntad, la Belleza, el Honor o el Deseo.
Los timbres de las trompetas, trompas y trombones anunciaban las jugadas del bando de Marte. Mientras que el sonido suave de las flautas y los oboes indicaba el movimiento del bando de Venus. La partida iba avanzando y los dos equipos estaban en tablas. Pero, llegados a un punto, Marte y Venus tuvieron que ir moviendo las piezas de más peso, ninguno de ellos quería perder esta batalla. Hasta que llega la última jugada. La Dama de del bando de Marte hace jaque mate y da la victoria.
El elenco de bailarines y figurantes, dirigidos por Ana Calvo, hizo disfrutar al público con la representación del texto en valenciano de Francí Castellví, Narcís Vinyoles y Mossen Bernat Fenollar, en el siglo XV. Una actuación que fue un homenaje al fallecido maestro internacional de ajedrez, el alcoyano Ricardo Calvo. Él investigó esta obra literaria en la que deseaba que tomara un carácter institucional. Un empeño por el que su hermana, Ana Calvo, sigue luchando.