M. VICEDO
Los tres partidos de la oposición -PSOE, Bloc y L'Entesa- del Ayuntamiento de Alcoy comparecieron ayer en rueda de prensa para acusar al gobierno municipal del PP de castigar a aquellas entidades locales que critican la gestión de los populares. Esta acusación se realiza después de la negativa, por parte de la concejalía de Bienestar Social, de ceder el Centro Social de la Zona Norte a la Plataforma en Defensa de las Personas en Dependencia de l'Alcoià y El Comtat. Al mismo tiempo que manifestaron su apoyoal colectivo, la oposición también señaló que los argumentos que había utilizado la edil de Bienestar Social para denegar el local, eran una "excusa" ya que en dicho centro "se han realizado actividades de entidades que no están registradas".
El portavoz de l'Entesa, Francesc Agulló, argumentó que "todo aquel que discrepa de la gestión municipal está siendo descalificado por el gobierno del PP". Sobre las explicaciones que dio la titular de Bienestar Social, Lucía Granados, a la Plataforma, Agulló indicó que "la sala está siendo cedida habitualmente a otras entidades que no están inscritas en el Registro de Asociaciones" y puso como ejemplo a los "afectados de la Caja de Crédito de Alcoy, grupos de Scout o el Taller de Fibromialgia del Hospital".
Desde el Bloc también criticaron las "formas" con las que el gobierno trata este asunto social ya que "el PP es muy sectario y tacaño ya que no tiene en cuenta a muchos ciudadanos, además de no estar aplicando la ley de Dependencia", explicó Paco Blay, portavoz del Bloc.
Patricia Blanquer, portavoz del PSOE, dijo que "el PP no puede seguir gobernando de la manera que lo están haciendo", ya que "están teniendo una actitud autoritaria", apostilló.