M. VILAPLANA
Los 650 alumnos del colegio Bracal de Muro iniciaron ayer las clases en las aulas prefabricadas con dos semanas de retraso sobre la fecha marcada en el calendario escolar. Tanto el profesorado como los escolares mostraron su satisfacción por las condiciones de las instalaciones.
La presencia de aluminosis en el colegio Bracal ha obligado a trasladar las clases a 36 aulas prefabricadas que han quedado instaladas en las cercanías del antiguo edificio de la estación. Las tareas de montaje, así como el traslado del mobiliario, han propiciado que el curso se haya iniciado con dos semanas de retraso, algo que para el director del centro, Baltasar Pozo, no supondrá un problema. "Hay tiempo más que suficiente para recuperar", manifestó. Pozo, por otro lado, elogió las condiciones de las aulas. "Son totalmente nuevas y, además, tenemos más espacio que en el colegio", apuntó. El día de ayer se aprovechó para que los alumnos recorrieran las instalaciones.
Aunque no hay plazos concretos, se especula con la posibilidad de que los escolares tengan que permanecer en estas aulas alrededor de cuatro años, hasta que se arregle el actual colegio o se construya otro nuevo.