M. VILAPLANA
La Unión Europea se ha mostrado dispuesta a estudiar las propuestas de los empresarios jugueteros, con el objetivo de abordar un posible cambio de la nueva directiva de seguridad. El presidente de la Asociación Española de Fabricantes, José Antonio Pastor, intervino el pasado miércoles en una audiencia del Parlamento Europeo, alertando que, de aprobarse la normativa, se propiciará la entrada de más productos ilegales.
El grupo socialista en el Parlamento Europeo convocó a José Antonio Pastor, como presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, a intervenir el pasado miércoles por la tarde en una audiencia en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas sobre la seguridad de los juguetes. A la cita asistieron parlamentarios, así como representantes de las asociaciones europeas de consumidores y autoridades de control del mercado.
El propósito del dirigente de la patronal española era expresar la inquietud que la nueva directiva, en fase de discusión, ha generado entre el sector. La industria viene denunciando que la normativa deja en manos de las empresas las tareas de control, algo que, afirma, puede abocar al cierre a numerosas empresas debido al incremento de los costes. Además, la directiva recoge una nueva lista de 3.000 sustancias que estarían prohibidas y de las que no existen pruebas de su peligrosidad, lo que en opinión del sector hace que sea imposible de cumplir.
Pastor, que estuvo acompañado del director general de la delegación de la Comunidad Valenciana en Bruselas, Juan Manuel Revuelta, centró su intervención en estos aspectos, y según señalaba a este diario, sus argumentos parecen haber calado en la comisión, que ha solicitado a los empresarios más documentación para estudiarla. "Lo principal -dijo el dirigente empresarial- es que la directiva puede producir el efecto contrario al que persigue. Tal y como está redactada, se van a cargar a la industria europea, que curiosamente ha sido la principal aliada a la hora de producir juguetes seguros".
José Antonio Pastor abundó en esta tesis, manifestando que las nuevas restricciones para químicos en juguetes no mejorarán realmente la seguridad y supondrán la prohibición de facto de la mayoría de los juguetes. "Aunque de nuevo -lamentó- esta prohibición será únicamente para los fabricantes europeos, mientras que por las fronteras, de la mano de importadores irresponsables, aumentará la entrada de productos fraudulentos".
Desde la Asociación de Fabricantes se ha solicitado al Parlamento que mantenga restricciones en químicos sólo para las partes accesibles del juguete.
REACCIONES
Apoyo de los controladores de mercado
La intervención de José Antonio Pastor en el Parlamento Europeo encontró el respaldo de las autoridades de control del mercado de países como Inglaterra o Francia, que corroboraron los argumentos de la industria. "Pusieron en evidencia -señaló Pastor- que no hay recursos suficientes para cumplir las exigencias de la directiva y llevar a cabo un control eficiente del mercado. Es evidente que esta ya es una razón de peso para modificar la normativa y hacerla aplicable".
El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes aprovechó su estancia en Bruselas para mantener diversas reuniones con el Comité Económico y Social del Parlamento, la representación permanente del Gobierno español, eurodiputados socialistas y parlamentarios del PP. Todos ellos están apoyando la postura de los empresarios y están preparando la presentación de enmiendas a la nueva directiva.
La Asociación de Fabricantes ha defendido fijar un periodo de adaptación a la directiva de dos años para todos los estados miembros y cinco años para la sección de químicos, con el propósito de disponer en ese periodo de la norma armonizada y evitar la ruptura del mercado.