M. VILAPLANA
Los alumnos del colegio Bracal de Muro pueden permanecer alrededor de cuatro años en aulas prefabricadas, plazo que contempla la Conselleria de Educación para la construcción de un nuevo centro. Así lo señaló el director territorial en una reunión con los padres, encuentro éste en el que también informó que se ha fijado el día 22 de este mes como fecha límite para el inicio de las clases.
Tal y como ha venido informando este diario, los 640 alumnos del colegio Bracal tendrán que cursar las clases en aulas prefabricadas al haberse detectado aluminosis en el edificio que acogía el centro escolar. El montaje de las aulas, en unos terrenos próximos a la antigua estación de ferrocarril, están en su recta final, y quedaba por concretar la fecha en la que podrán comenzar las clases.
Ese fue el motivo de la reunión que se celebró a última hora de la tarde del jueves, a la que asistieron alrededor de 400 padres, el director territorial de Educación y el alcalde de Muro. En principio, está previsto que el curso pueda comenzar como muy tarde el próximo día 22, una vez las aulas estén totalmente montadas, las pistas deportivas asfaltadas y el traslado completado. En el caso de que se pudiera avanzar el proceso, las clases comenzarían antes. Además, los padres podrán visitar las instalaciones en una jornada de puertas abiertas que se organizará a tal efecto.
Lo que todavía no está claro es el destino del edificio afectado por la aluminosis. El director territorial señaló que los técnicos ya han redactado los informes pertinentes, y que ahora se están valorando los parámetros económicos para concretar si se puede reparar o se tendrá que proceder a la construcción de un nuevo colegio.
En éste último caso, y a preguntas de los padres, el representante de la Conselleria señaló que el nuevo centro escolar no podrá estar terminado antes de cuatro años, debido a los complicados trámites administrativos que precisa una actuación de este tipo. Durante ese tiempo, por tanto, los alumnos deberían permanecer en las aulas prefabricadas.
El alcalde, Rafael Climent, dijo que el Ayuntamiento solicitará los informes a la Conselleria, y que independientemente de las conclusiones, su intención es la de solicitar la construcción de un nuevo colegio. "El actual -insistió- carece del espacio suficiente, y además la gente ya tiene animadversión hacia el edificio". En relación a los plazos, Climent dijo que "con voluntad, seguro que se podrían acortar".