El 28 de julio de 2000 el PP, en aquel momento con Miguel Peralta como alcalde, accedía al gobierno de Alcoy y fijaba la promoción económica e impedir que más empresas se marcharan de la ciudad, entre sus principales objetivos. Entonces, estaba a punto de marcharse a un polígono de Cocentaina Comersan, una de las primeras empresas textiles. Desde el gobierno se aseguró que alguna marcha no se podía impedir, pero que se trabajaría para que no hubiera más. La realidad ha sido bien distinta, pues el éxodo de empresas ha sido permanente a lo largo de estos ocho años. Uno de los ejemplos más recientes ha sido el de Carbongen, una de las industrias textiles más punteras en cuanto a tecnología, que abandonó el término municipal de Alcoy porque no pudo encontrar un marco adecuado para ampliar sus instalaciones.