M.MOLTÓ
Benimarfull lleva quince días disfrutando de sus fiestas. Como colofón, el domingo siete matrimonios del municipio celebraron de forma conjunta las bodas de plata y uno las de oro, en una misa oficiada por dos obispos. Uno de ellos, José Vilaplana, obispo de Huelva, es natural de Benimarfull y acude a este acto todos los años. Salvador Jiménez, auxiliar de Valencia, recibió tan buena acogida el año pasado cuando sustituyó a Vilaplana, que ha repetido.
Benimarfull se vistió de gala este fin de semana para celebrar sus fiestas patronales en honor a Santa Ana. Entre los actos más destacados figuraba la misa de acción de gracias en honor al Santísimo Cristo de la Buena Muerte celebrada nada más y nada menos que por dos obispos y donde siete matrimonios de la localidad celebraron sus bodas de plata y uno las de oro.
José Vilaplana, obispo de Huelva, nació en Benimarfull y cada año se las ingenia para acudir a celebrar una de las misas principales de las fiestas y de paso pasar un rato con sus amigos. El año pasado, por cuestiones personales Vilaplana no pudo acudir a su pueblo natal y Salvador Jiménez, obispo auxiliar de Valencia fue en su lugar. Lo pasó tan bien y fue acogido con tanto cariño por los vecinos del municipio, que este año ni corto ni perezoso se ha vuelto a "apuntar" a las fiestas de Benimarfull.
De esta manera, el pasado domingo Benimarfull, de apenas 450 habitantes, celebró una misa de acción de gracias con dos obispos presidiendo el altar mayor. Esta jornada resultará especialmente inolvidable para los siete matrimonios que tuvieron la fortuna de ser bendecidos en el aniversario de sus bodas de plata por los obispos Vilaplana y Jiménez. Y sobre todo la pareja que tras medio siglo de convivencia en común, pudieron celebrar el domingo sus bodas de oro.
Se trata de un día "muy emotivo y muy bonito para el pueblo", señaló la alcaldesa de Benimarfull, Mari Sari Recio. Pero no todo son celebraciones religiosas. Benimarfull cuenta con uno de los festejos más largos del verano y el pueblo pasa casi quince días seguidos con actos festivos. Las actividades están organizadas por el Ayuntamiento, quien invierte una buena parte del presupuesto en su programación y están pensadas para todos los gustos y las edades. Hoy martes ponen su punto final.