M.MOLTÓ
A diferencia de otras tecnologías, este tipo de placas solares pueden funcionar en condiciones de baja luminosidad y tienen más posibilidades de uso, ya que al no depender de un ángulo determinado para la incidencia de luz, pueden ser incorporadas directamente sobre prácticamente cualquier superfície de un edificio. Además, permite una amplia gama de aplicaciones, ya que se puede fabricar en diferentes colores sobre sustratos rígidos o flexibles. "Esto permite a arquitectos o paisajistas la posibilidad de adaptar a su gusto las placas, jugando como un componente estético más e integrándose en el diseño del edificio", explicó Xavi Pastor, director de IATSO.
Los departamentos de I+D de IATSO y AIDICO han desarrollado este proyecto, denominado Colorsol, a escala de laboratorio. Los buenos resultados obtenidos tras estas primeras pruebas de laboratorio, permiten pasar a una segunda fase que consiste en "trasladar los resultados del laboratorio a un proceso de producción masivo", puntualizó Pastor.
Este innovador proyecto presenta una serie de ventajas añadidas como por ejemplo, que proporciona energía verde al no utilizar materiales nocivos para el medio ambiente para su fabricación. Tampoco requiere de un elevado consumo de energía durante el proceso de producción. Además, las placas son mucho más económicas.