J.LL./EFE
El Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen (AIDO), con sede en Valencia, está desarrollando un dispositivo láser que permitirá medir la concentración de legionela en el agua de los sistemas de refrigeración industriales para detectar instantáneamente la presencia de la bacteria.
Este dispositivo, en cuyo diseño también han participado la empresa Biótica y el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC, podrá aplicarse en los circuitos de refrigeración. Es en estos circuitos en los que la legionela suele proliferar como en los hoteles con spa, hospitales, clínicas, residencias de la tercera edad, balnearios, colegios, piscinas, polideportivos, instalaciones de tipo industrial, pues al tener torres de refrigeración y sistemas de distribución de agua suelen ser focos de infección.
Hasta ahora, los sistemas de cultivo existentes en el mercado tardan una media de dos semanas en detectar la bacteria de la legionela. Además, hay que tener en cuenta que el periodo de incubación en las personas es de unos 10 días por lo que cuando se detecta un brote en ocasiones ya es tarde para impedir muchos de los contagios.
Gracias a este proyecto en el que está trabajando actualmente AIDO, una entidad incluida dentro de la red de institutos tecnológicos valencianos, se conseguirá detectar la bacteria en el agua en tan sólo 30 minutos, por lo que se convertirá en un sistema de control eficaz en materia preventiva para evitar este tipo de epidemias.
Problemas
Hay que recordar que el procedimiento habitual para detectar la presencia de legionela en un equipo de refrigeración generaba numerosos problemas en la industria. En el caso concreto de Alcoy, que ha sufrido 13 brotes de la enfermedad, tras una primera comprobación, las empresas tenían que esperar diez días a la confirmación de los cultivos. En todos los casos, esta situación suponía la paralización parcial o total de la actividad productiva, ya que los equipos se precintaban mientras se esperaba el dictamen definitivo sobre la presencia de la bacteria. En numerosas ocasiones, estos análisis descartaban la legionela, haciendo inútil la paralización de las actividades, lo que ocasionaba un fuerte malestar entre los empresarios.
Intensas investigaciones para prevención
Mientras Alcoy parece haber zanjado el problema de la legionela, que le afectó de forma permanente durante seis años, se suceden las investigaciones para luchar contra esta bacteria. Otro instituto tecnológico, el del textil AITEX, realizará en breve pruebas con un nuevo sistema que impedirá la entrada de la bacteria en los equipos de refrigeración industrial. Esta iniciativa, promovida por la patronal comarcal del textil, se basa en la aplicación de un nuevo tejido de carbón activado, desarrollado por una empresa de Alcoy. El proyecto ha recibido recientemente la aprobación de la Conselleria de Sanidad.
A pesar de todas las actuaciones en materia de prevención, la Comunidad Valenciana sigue estando en cabeza por lo que respecta a casos de legionela. El año pasado 245 personas sufrieron neumonía ocasionada por esta bacteria. La tasa autonómica se sitúa en 6,14 casos por cada 100.000 habitantes, muy por encima de la media nacional. Mientras tanto, en Alcoy y en su departamento sanitario se ha producido un recorte drástico de los contagios, ya que el año pasado sólo hubo 5 casos.