A. TERUEL
La vaca ha llegado un año más a las calles de Tibi. La localidad vive estos días inmersa en las Fiestas de Santa María Magdalena, que hoy tienen su día grande con la conmemoración de la festividad de la patrona. El obispo de Orihuela-Alicante, Rafael Palmero, presidirá la Misa Mayor. Pero la cara lúdica de las celebraciones tuvo ayer uno de sus actos estelares, con la "Entrà de Vaques", en la que las reses que a lo largo de la semana se van a soltar por las calles recorrieron el camino entre el puente del Riu Verd y los corrales. Una subida, como siempre, seguida por centenares de corredores y espectadores.
El hecho de que este año las Fiestas sean de lunes a viernes no impide que la afluencia sea masiva. El alcalde, Jesús Ferrara, destaca que es una celebración "abierta, en la que todo el mundo puede participar", y eso atrae a muchas personas. El problema es la falta de alojamientos, aunque desde la Agencia de Desarrollo Local explican que se trabaja para remediarlo y permitir que "el potencial turístico pueda desarrollarse". Así, la práctica totalidad de visitantes vienen de localidades cercanas, o son tibeños que residen fuera el resto del año. Para todos ellos se ha reforzado la seguridad, señala el edil de Fiestas, Rafael Verdú. Mejores barreras en el recorrido de las vaquillas, más agentes de Policía Local y Guardia Civil y vigilancia para constante para comprobar que los corredores están en buenas condiciones y los animales no son maltratados.
Poco después de llegar al corral, las vaquillas empiezan a ser soltadas en tres recorridos distintos. Las sedes de las peñas, protegidas por las barreras, son a menudo refugio para los corredores que huyen de las reses. La de la Penya Els Animals, un local de amplia entrada en El Carreret, es uno de estos lugares. Las vacas se esquivan, o simplemente se ven pasar, mientras dentro el grupo de amigos disfruta de buena comida y bebida y, sobre todo, del ambiente festero.