M. CANDELA
La Audiencia Provincial de Alicante, y posteriormente un juzgado de Alcoy, han ratificado la sanción de pérdida de derechos hasta 2013 al festero de la Filà Judíos Carlos Bernabeu, por amenazas y expresiones despectivas referidas a los directivos de la entidad festera, según ha podido saber este diario de fuentes cercanas al caso.. Las demandas habían ido formuladas contra la Asociación de San Jorge, por carecer la filà de entidad jurídica propia.
Este complejo proceso se remonta a un contencioso surgido en 2000 y tuvo sus orígenes en una disputa en torno a si su hija, que era festera cadete de la ciudad, tenía que pagar una cuota al alcanzar la mayoría de edad. Esta divergencia generó un proceso judicial, en el que tanto el juzgado como la Audiencia dieron la razón a la filà.
En el transcurso del contencioso, la directiva de la filà consideró que Carlos Bernabeu profirió contra la misma expresiones que fueron calificadas como amenazas, palabras despectivas y acusaciones falsas. Por este motivo, fue expulsado como miembro de la Filà Judíos. Bernabeu recurrió a los tribunales, que le dieron la razón tanto en el juzgado como la Audiencia, por efectos de forma durante la tramitación, por lo que fue readmitido.
Posteriormente, la filà le incoó tres expedientes sancionadores, por faltas graves amparándose en que las sentencias anteriores habían declarado "ciertos" los hechos. El festero volvió a recurrir a los tribunales, pero, en el caso del primer expediente, el juzgado le dio la razón a la filà -y a la Asociación de San Jorge- en una sentencia que acaba de ser ratificada por la Audiencia de Alicante.
El segundo proceso, que afectaba a los expedientes segundo y tercero, ha sido desestimado también por el juzgado de Alcoy, tras conocer el contenido de la sentencia dictada por la Audiencia, dado que el contenido era exactamente el mismo, según han indicado a este diario las fuentes consultadas.
Esto implicará para Carlos Bernabeu una pérdida completa de derechos como miembro de la Filà Judíos hasta 2013, no pudiendo por tanto entrar en la "roda" ni participar en actos de la entidad, así festeros como internos o lúdicos.