A. TERUEL
El Ayuntamiento de Ibi ha recibido una sanción de 60.000 euros por tener a tres personas trabajando en instalaciones municipales sin un contrato laboral. La Inspección de Trabajo impuso la multa hace algunos meses, a raíz de la denuncia de un concejal del PSOE, pero no se ha conocido hasta ahora, cuando el tema ha trascendido en un pleno, según señaló ayer el portavoz municipal de esta formación, Antonio Martos.
El edil hizo hincapié en la "gravedad" del asunto y exigió que se "depuren responsabilidades". En concreto, consideró que los "responsables de esta ilegalidad" deberían "hacerse cargo de la multa", en lugar de que fuera sufragada por las arcas municipales, para, a continuación, "dimitir". Martos dirigió sus críticas especialmente hacia el primer teniente de alcalde, Miguel Ángel Agüera, por ser el responsable de Personal en la legislatura pasada, cuando presumiblemente se habrían iniciado estas relaciones laborales irregulares.
El portavoz socialista insistió en que en este asunto "no caben excusas ni echar las culpas a personas internas, y consideró que estos hechos "reflejan una forma de gobernar insensata, irresponsable y caciquil". Además, el hecho de que hasta ahora la oposición "no haya podido acceder a la información" sobre el tema supone "un incumplimiento de la ley".
Por su parte, Miguel Ángel Agüera alegó que uno de los tres trabajadores "era un autónomo que facturaba por sus servicios", mientras que los otros dos eran meros "colaboradores puntuales" en las Escuelas Deportivas, por lo que la sanción ya ha sido recurrida por vía judicial. El teniente de alcalde defendió la fórmula utilizada como "válida, legítima y que gana en eficacia", dado lo "esporádico y variable" de las funciones de estas personas. A su juicio, el PSOE actúa de forma "vergonzosa y cínica" al contribuir con su denuncia a que "el Ayuntamiento pierda ingresos municipales por algo que siempre se ha hecho así y está bien hecho". En este sentido, aseguró que los socialistas "lo hicieron igual" cuando gobernaban, porque "no tiene sentido hacer un contrato de dos horas a la semana". En su lugar, reiteró, es más adecuada la fórmula de la "colaboración", por la "agilidad" que conlleva.