M. VILAPLANA
La Conselleria de Educación tendrá que instalar alrededor de 30 aulas prefabricadas para acoger a los 670 alumnos que el próximo curso no podrán asistir al colegio Bracal de Muro al haberse detectado aluminosis en su estructura. El Ayuntamiento insta al Consell a agilizar los trámites para que el acondicionamiento de los terrenos pueda iniciarse cuanto antes.
Educación se ha visto obligada a cerrar el colegio Bracal, tras haber confirmado la presencia de aluminosis en su estructura. Los alumnos, por tanto, tendrán que asistir el próximo curso a aulas prefabricadas, unas 30 según los cálculos que se manejan en base a las necesidades del centro.
El alcalde, Rafael Climent, explicó que, casi con total seguridad, las aulas quedarán ubicadas en el recinto ferial, apiladas en dos pisos. Climent dijo que presionarán a la Conselleria para que agilice los trámites "y podamos acondicionar los terrenos cuanto antes. El objetivo es que no haya retrasos y todo esté listo para el inicio del curso".
El alcalde, asimismo, insistió en que tanto el Ayuntamiento como la comunidad escolar exigirán la construcción de un nuevo colegio, aunque el actual pueda repararse, dado que presenta problemas de espacio y no está adaptado a la LOGSE.