M. VILAPLANA
El consultorio médico de Gorga lleva cinco años en una ubicación provisional en la escuela del municipio. El coordinador del centro comarcal de salud, Jesús Cuesta, ha lamentado la falta de condiciones de estas dependencias, al tiempo que critica al Ayuntamiento por su pasividad para acondicionar los antiguos locales, pese a contar con una subvención de la Conselleria de Sanidad para realizar las obras.
Según la información facilitada, el consultorio médico tuvo que ser trasladado a la escuela del pueblo hace cinco años, debido a las goteras y el peligro de hundimiento que presentaba el tejado del emplazamiento original. Lo que iba a ser una medida provisional, a la espera de que se efectuasen las obras de reparación, se ha ido eternizando en el tiempo hasta el punto que ya se han cumplido cinco años desde el traslado.
El coordinador del centro comarcal de salud, así como el médico del municipio, lamentaban todo el tiempo transcurrido, debido sobre todo a la falta de condiciones que presentan las actuales instalaciones. Un aula del colegio está haciendo las veces de consulta de enfermería, mientras que el facultativo se ve obligado a compartir despacho con la directora de la escuela. Además, las instalaciones carecen de aseos, y tampoco disponen de calefacción, aire acondicionado ni red informática.
El médico, Enrique Calabuig, explicaba las dificultades a las que tiene que hacer frente. Según sus palabras, "cuando los profesores tienen que hacer uso del ordenador, debo suspender momentáneamente las consultas. Además, como el despacho está ubicado junto al patio de la escuela, tengo que cerrar las persianas cada vez que debo atender a un paciente en la camilla". Asimismo, destacaba que la mayoría de los pacientes son personas de edad avanzada, a las que afecta sobremanera la falta de aseos, calefacción y aire acondicionado, al tiempo que alertaba de los problemas derivados de la convivencia de los enfermos con los niños que acuden a clase. "Es cierto que no estamos juntos, pero los escolares a veces entran a coger pelotas de un cuarto trastero situado en la zona del consultorio, y resulta evidente que los pacientes pueden presentar enfermedades contagiosas".
"Pasividad" municipal
Jesús Cuesta lamentaba la "pasividad" que está evidenciando el Ayuntamiento en este asunto, destacando que desde hace siete u ocho meses dispone de una subvención de la Conselleria de Sanidad para acometer las obras de reparación del consultorio original. Cuesta añadió que no es una "excusa" que la subvención haya tardado cuatro años, "porque en otros casos similares ha sido el propio Ayuntamiento o la Diputación los que han adelantado el dinero". El coordinador defendió la actuación de los responsables del Departamento de Salud. "Yo tengo fama de ser de izquierdas, pero lo cierto es que en este caso los jefes del departamento han puesto mucho empeño para solucionar el problema, y es una lástima que la falta de agilidad municipal esté retrasando las obras en el consultorio".