A. TERUEL
Una fábrica metalúrgica situada en el polígono l'Alfaç de Ibi sufrió la pasada semana el robo de 2.500 kilos de níquel y 36 bolsas de titanio, cuyo destino podría ser presumiblemente la venta en el mercado negro. Los ladrones previamente sustrajeron un camión de una empresa cercana, para luego cargar en él la mercancía. La concejal de Seguridad, Pilar Ortega, confirmó ayer lo ocurrido.
La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación, sin que por el momento hayan trascendido más datos al respecto. Los materiales robados, según señalaron fuentes bien informadas a este periódico, tienen una venta muy fácil en el mercado negro y su valor se estima en un principio en cerca de 60.000 euros, aunque podría ser aún mayor. Hasta ahora, el robo de metales en zonas industriales de la Foia se había limitado al cobre, en lugares como el polígono aún no estrenado en Tibi.
Estos hechos se suman a otros robos perpetrados en la última semana en Ibi, en la Cooperativa Agrícola, donde la apertura de un butrón causó importantes daños materiales, y en un céntrico comercio, del que se llevaron 15.000 euros en ropa. Anteriormente, también se denunciaron robos en casas de campo. Pese a todo, la edil de Seguridad recalcó que "no hay que causar alarma" y que Ibi "no es un municipio problemático". Ortega hizo hincapié en que la incidencia de estos episodios "no es significativa", si bien admitió que existe "un grave problema" en la escasez de efectivos de la Guardia Civil en el municipio. Calculó que "debería haber el triple" de los existentes, y que a pesar de que la dotación "se ha pedido ya a quien corresponde" aún no se han tomado medidas.
Esto hace, según Ortega, que la Policía Local tenga que "aumentar la vigilancia en el polígono y en las casas de campo". La falta de guardias civiles hizo que el cuerpo municipal tuviera que acudir precisamente al robo en la fábrica metalúrgica. Recientemente, cuatro agentes se han incorporado a la plantilla de la Policía Local.