M. CANDELA/ M. V.
Amando Vilaplana, secretario general del PSOE de Alcoy, pidió ayer formalmente la dimisión de sus cargos en la ejecutiva local a Patricia Blanquer y a los otros concejales que la apoyan, tras haberse desmarcado de la posición oficial en el congreso comarcal. Aparte, reclama a la portavoz municipal que cumpla con sus funciones en el Ayuntamiento y, por ejemplo, se posicione en torno a la crisis del grupo industrial Monllor.
Vilaplana compareció con otros miembros de la ejecutiva para anunciar la presentación de un recurso al congreso del sábado, así como para criticar en términos muy duros a Blanquer, en una crisis que en algunos aspectos recuerda la que vivió el PSOE de Alcoy hace ocho años con la marcha de José Sanus.
El secretario general explicó que ayer mismo solicitó por escrito la dimisión de Blanquer como vicesecretaria local, junto con el resto de concejales que la apoyan, que también son miembros de la ejecutiva; de hecho, lo es todo el grupo, a excepción de Joel García. Aparte, le reclamó públicamente que cumpla con sus funciones de portavoz, "plantando cara y cuestionando lo que hace el PP". También apuntó que el grupo municipal debe seguir en sus funciones hasta la renovación de la ejecutiva local -que se prevé celebrar a principios de 2009-, ya que habitualmente el portavoz y los concejales ponen entonces su cargo a disposición, a la espera de que sean renovados por la directiva electa.
A partir de ahí, Vilaplana criticó con contundencia la actuación de Blanquer, por haber presentado una lista alternativa a la de la agrupación socialista de Alcoy, que provocó su exclusión del congreso federal. "Me siento acuchillado por la espalda y desprestigiado por mi segunda de a bordo", manifestó, para agregar que "un grupo de compañeros se vende muy barato para montar líos en Alcoy".
Más adelante, agregó que Blanquer "ha perdido la confianza del secretario general y la ejecutiva, porque hace 15 días dijo que se desmarcaba" de la posición general "y aún no ha dimitido, tras haber estado ocho años a la sombra del secretario general", lo que entiende es una "traición".
A su juicio, "en democracia, tenía que respetar la mayoría de Alcoy [favorable a la postura oficial] y haberse marchado. Yo perdí unas elecciones municipales y dí paso, porque no había ganado; posiblemente me equivoqué en la elección que hice. Nosotros, como ejecutiva, vamos a agotar el mandato y sobre todo a garantizar que no se interfiera en Alcoy".
En último término, acusó a Blanquer y sus colaboradores de "usar los intereses de esta ejecutiva para desestabilizar a la agrupación de Alcoy", a la vez que recordó que la ahora portavoz municipal "dijo hace tres años con lágrimas en los ojos que le daba vergüenza pertenecer a esta comarcal, y en la actualidad se abraza y se encuentra muy cómoda".