M. CANDELA
El grupo Monllor, de Alcoy, no logró ayer un acuerdo para la reducción de la plantilla, al rechazar el comité de empresa un documento presentado por los responsables de la compañía, según pudo saber este diario de fuentes próximas a la negociación. Las posturas, de cualquier manera, no son definitivas y la próxima semana está prevista una nueva reunión.
Las cinco empresas del grupo Monllor, más la vinculada Prepal SA, presentaron solicitud de suspensión de pagos el pasado 13 de mayo, acreditando un pasivo cercano a los 7 millones de euros. El pasado jueves, la medida era admitida a trámite por el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Alicante. Aparte, la dirección del grupo había presentado a los sindicatos el pasado 20 de enero un expediente de regulación de empleo que afectaría a 40 trabajadores, una cifra cercana a la mitad del total.
Al mediodía de ayer se celebró una reunión entre la dirección y los asesores legales del grupo con los representantes de los trabajadores, de cara a alcanzar un acuerdo sobre el expediente de regulación, algo que no se produjo, según informaron las fuentes consultadas por este diario. Los responsables del grupo Monllor presentaron un documento de acuerdo, complementario al expediente, que fue rechazado de forma contundente por la representación de los trabajadores. De hecho, se negaron a firmarlo.
En síntesis, este documento planteaba una mejora de las indemnizaciones que correspondan por despido, condicionada al futuro urbanístico de la parcela que ocupan actualmente las naves de las empresas Monllor en la zona de Cervantes. En el supuesto de que se recalificaran los terrenos de industriales a residenciales, y con unos parámetros edificables concretos, los trabajadores afectados por el expediente recibirían una cantidad añadida.
Para los trabajadores, estas cuestiones son ajenas al mundo laboral, por lo que los miembros del comité decidieron no suscribir el documento, lo que evitó un acuerdo. De todas formas, las fuentes consultadas han señalado que "aún hay tiempo" para que el expediente de regulación pueda tramitarse de mutuo acuerdo, y de hecho está previsto que la próxima semana se celebre una nueva reunión entre las partes.
La dirección del grupo tiene el objetivo de que el expediente pueda aplicarse este mismo mes, ya que entiende que "hay trabajo, pero no para todos". Mientras tanto, intenta gestionar ante el Ayuntamiento la posible operación urbanística.