M. V.
Un grupo de padres del Centro y la Zona Alta de Alcoy ha iniciado la recogida de firmas para exigir más pediatras en el centro de salud de la Plaça de Dins. Los promotores de la iniciativa no comparten que se haya cubierto una plaza de pediatra con un médico de familia.
La Plaça de Dins, según ha informado la gerencia del Departamento de Salud de Alcoy, se ha quedado con sólo una pediatra, después de que la otra facultativa que estaba en este centro solicitara el traslado al Hospital. La vacante ha sido cubierta por un médico de familia, cuya función es la de atender a los niños.
La solución, sin embargo, no es vista con buenos ojos por un grupo de padres, que considera que sus hijos tienen derecho a ser atendidos por un pediatra. Además, se quejan de que no se esté informando de que el que atiende a los niños es un médico de familia y no un especialista en pediatría. Por ello ya han iniciado la recogida de firmas anunciada días atrás, con el objetivo de que se solucione el problema.
CC OO
El sindicato CC OO, por otro lado, ha emitido un comunicado en el que contesta al gerente del Área de Salud, Carlos Aracil, quien remitió un escrito a este diario negando que se haya suprimido el servicio de pediatría en el centro de salud de la Plaça de Dins y puntualizando que sigue habiendo una especialista, además de un médico de familia que ha ocupado la vacante.
La responsable de Sanidad del sindicato, Guadalupe Pavón, que fue quien informó a este diario de la situación del centro de salud, destaca en el comunicado que en la reunión mantenida el 26 de mayo con el gerente, "en ningún momento mencionó la existencia de ningún pediatra más, al contrario explicó que ante la falta de éstos, pues se había trasladado uno al Hospital, no quedaba más remedio que las funciones las realizaran los médicos de familia".
Para Pavón, el gerente, con este tipo de actitud, "sólo pretende la desacreditación tanto de esta delegada de personal como del medio que lo emite", así como "que se tapen las deficiencias que este Departamento está sufriendo". La sindicalista añade que ante esta situación, "tendremos que llegar al extremo de grabar las conversaciones, o tratar con interlocutores que, en vez de solapar las informaciones e intentar desprestigiar a las personas por lo que reclaman, trabajen para que sus profesionales no estén sometidos a direcciones que les enfrentan en los despachos".