MARIO CANDELA
Hace ocho años que tengo veinte. Es, evidentemente, una apropiación de las ideas de Serrat, pero que para el caso es adecuada. En la postrera sesión plenaria municipal de Alcoy salió un cúmulo de veces la frase "en veinte años", relativa a lo que hicieron o dejaron de hacer Sanus y los suyos en su paso por la Alcaldía. Fue un sonsonete continuo que igual sirvió para un roto que para un descosido: para argumentar que se cobrarán 3.000 euros por alquilar un rato el Teatro Calderón o para justificar la posible ordenanza acústica de la ciudad. Sedano tuvo su momento inspirado al afirmar que con las citadas tarifas los teatros "no se caerán", como le pasó al PSOE. La historia la escriben los vencedores, es verdad, pero la libertad de expresión deja algo de margen a la realidad. Y en el contexto de lo que ocurre, la pura verdad es que podríamos pasarnos la vida contando las acciones y omisiones de Sanus, pero ya tenemos ocho años de gestión de los nuevos como para que la anterior etapa vaya pasando a un segundo plano en muchos aspectos. Por ejemplo, para los socialistas la promoción económica no fue una prioridad hasta los últimos tiempos, cuando, por el empuje de Paco Valor y los suyos y el incendio de Mirofret, se tuvo que plantear el polígono Santiago Payá. Pero para el PP local parece como si esta cuestión hubiese surgido de repente, tanto que el alcalde se apropia la competencia. En el pleno, se dijo que en ocho años el PP ha duplicado el suelo industrial que creó el PSOE, lo que es cierto a medias, ya que el polígono que se cuenta -el de El Clérigo, que aún está por hacer en su mayor parte- lo impulsó el citado Valor, a petición evidentemente de sectores empresariales Por eso, tengo la sensación de que Sedano ha visto cómo lo hacía Rajoy en la campaña con la economía -aunque al final no le sirvió de mucho- y la ha puesto aquí, ahora, en lugar preferente. Durante ocho años, como antaño los socialistas, nos están vendiendo La Canal como el gran futuro de la ciudad, pero en dos legislaturas no hemos visto nada y a veces pienso si pasarán veinte. La verdad, ya no queda demasiado para saberlo.