A. TERUEL
Alrededor de 150 personas se concentraron ayer ante la Casa de Cultura de Castalla en protesta por la tala de una veintena de pinos y chopos que jalonaban la travesía de la carretera CV-815. Los árboles han sido retirados con motivo de la renovación de las conducciones de aguas potables y residuales en esta vía, dado que, según el Ayuntamiento, sus raíces eran las causantes del mal estado de las tuberías. Los participantes en este acto de protesta, sin embargo, se quejan de que apenas se ha ofrecido información oficial sobre esta polémica actuación.
El acto había sido convocado por el colectivo "Quina Castalla Volem" a través de internet, sin dar cuenta del mismo a la Subdelegación del Gobierno, por lo que el Ayuntamiento había advertido que la concentración ilegal. Así, en previsión de posibles incidentes, al lugar se desplazaron varios efectivos de la Policía Local y la Guardia Civil. No obstante, al no producirse altercado alguno, los agentes no intervinieron y permitieron que la convocatoria se llevara a cabo.
El portavoz de "Quina Castalla Volem", Toni Doménech, explicó a los asistentes su descontento con la tala de los árboles y consideró que se trata de un ejemplo más de la "política de hechos consumados" del equipo de gobierno del Partido Popular. Según dijo, se debería "haber informado al pueblo" sobre lo que se pretendía hacer, para que los ciudadanos "dijeran qué les parece".
A su juicio, se podría haber hecho "un estudio más amplio" para saber hasta qué punto las raíces de pinos y chopos habían dañado las cañerías, y si había alguna forma para evitar su tala.
En cualquier caso, criticó que "no hayan explicado al pueblo" el contenido de los informes técnicos, algo que, en su opinión, "deben hacer". Doménech insistió en la "frustración" que produce la "sensación de que siempre se está por detrás de lo que hace el equipo de gobierno" sin poder mostrar una opinión, y apeló a "organizarse para que no vuelva a pasar". El colectivo realizará previsiblemente una reunión informativa sobre este tema el próximo 16 de junio en la Casa de Cultura.
Esta tala de arbolado ha generado numerosas quejas vecinales en Castalla.
El alcalde dice que se soluciona un problema
El alcalde, José Luis Prats, defendió la tala de los árboles porque suponían "un problema y se debe solucionar". Explicó que, además de los informes técnicos y de documentación gráfica que muestra los daños provocados por las raíces, "existen quejas de los vecinos sobre levantamiento de aceras y poca iluminación nocturna" a causa de los pinos y chopos. Añadió que, una vez acabadas las obras, se volverá a instalar vegetación "menos dañina" con el subsuelo y las infraestructuras.