A. TERUEL
Los ingresos del Ayuntamiento de Alcoy derivados de la construcción han caído un 39 por ciento en lo que va de año en relación al mismo periodo de 2007. Según el concejal de Hacienda, Rafael Sanus, desde enero hasta ahora las arcas municipales han recibido 280.000 euros en concepto de plusvalías por operaciones inmobiliarias, mientras que a estas alturas del año anterior la cifra ascendía a 458.000. El edil achacó la diferencia al contexto de crisis que se vive en este sector, y que afecta de manera indirecta al resto.
El descenso en el número de operaciones inmobiliarias no ha sido especialmente significativo, dado que ha pasado de 491 a 479. Para Sanus, el hecho de que con tan poca diferencia hayan bajado tanto las plusvalías obedece a que parte de esos movimientos han sido compraventa de viviendas de segunda mano, por los que ya no se han obtenido los mismos beneficios que se habrían sacado hace un año. Entonces, el mercado inmobiliario aún no había notado los efectos de la desaceleración.
La menor actividad inmobiliaria en la ciudad también se ha reflejado en un decrecimiento en la concesión de licencias de obra mayores. Según Sanus, en los cinco primeros meses de 2007 se otorgaron 105 permisos para realizar trabajos de envergadura, mientras que desde el comienzo de este año sólo se contabilizan 86. De la misma forma, la cantidad recaudada en concepto de Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) también se ha visto afectada. El edil explicó que, a pesar de que de momento existe un superávit de 220.000 euros en relación al año pasado, ello se debe a algunas obras públicas que se están ejecutando. Sin ellas, dijo, los ingresos "habrían bajado un 68 por ciento". También se espera que, de cara al año próximo, se registre un descenso en la recaudación por Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
A pesar de todos estos datos negativos, Sanus se mostró tranquilo porque, aseguró, el Ayuntamiento "se va a poder ir enfrentando a esta situación, gracias a que el presupuesto municipal se hizo con contención". El edil estimó que la situación económica adversa demuestra que las cuentas "se hicieron bien", pese a que la oposición las considerara en su momento de "duras". En su opinión, sin esas medidas restrictivas "no se podría afrontar" ni este año ni 2009.
El concejal popular aprovechó para cargar contra el Gobierno socialista, asegurando que el ministro de Economía, Pedro Solbes, "días antes de las elecciones dijo que todo iba bien". Sin embargo, frente a la crisis, recalcó que "las cuentas municipales son muy sólidas y el Ayuntamiento no está endeudado" más de lo permitido.