Tras decretar la libertad con cargos de este policía, el Juzgado Número 2 de Ibi ordenó que se le retirasen todas las armas. Asimismo, también dictó una orden de alejamiento respecto al pub y al dueño del establecimiento que presentó la denuncia. Hay que señalar que el acusado alegó en su defensa que el dinero que le encontró la Guardia Civil procedía de cobros por publicidad a este bar ya que, en sus horas libres de servicio, realiza trabajos para una empresa de publicidad. Se desconoce si la situación ha podido afectar a otros establecimientos hosteleros y de ocio de la localidad de la Foia de Castalla aunque todo parece indicar que se trata de un caso aislado.