M. C.
Todo este proceso, como se admitía ayer en medios municipales, estará claramente marcado por todo el contencioso en torno a La Estambrera, una cuestión que ha resultado harto conflictiva en Alcoy en los últimos años y que tiene visos de acabar en los tribunales, de acuerdo con la intención expresada por l'Entesa.
La dirección de La Estambrera propuso al Ayuntamiento cambiar su ubicación por otra fuera del casco urbano, manteniendo la plantilla y la actividad; a cambio, se recalificaban los terrenos de industriales a edificables, como está previsto en el PGOU vigente. Aparte, la mercantil dejaba de tener problemas con los exhaustivos controles por la legionela.
Aunque hubo cierta controversia municipal con el convenio, fue aprobado por la corporación, pero meses después hubo de modificarse -en este caso, entre una encendida polémica- tras aprobar la empresa una reducción de plantilla. Más adelante, La Estambrera cesó en su actividad sin haber llegado a trasladarse fuera del casco urbano, pero se decidió refrendar el acuerdo para que los trabajadores pudieran cobrar las indemnizaciones.
Paralelamente, se registrarían otras polémicas en torno al proyecto de edificio, cuyas dimensiones suscitaron numerosas protestas. El diseño se ha modificado dos veces y ahora se ha reducido el volumen, pese a lo cual sigue registrando oposición.