M. CANDELA
L
a Retreta de 2008 quedará para los anales como la más multitudinaria de la historia, tanto por la participación de filaes y festeros con hasta 25 carrozas y grupos, como por la de público, que abarrotó hasta el límite el itinerario, sobre todo la calle San Nicolás. Quién diría ahora que hace apenas una década la Retreta estuvo al borde de la desaparición.
Para quienes presenciaron el desfile en San Nicolás, parecía que empezó tarde, pero no, lo hizo a la hora justa de las 23,30 horas y concluyó al filo de la madrugada al final de la calle Santo Tomás. El cortejo estuvo configurado por 25 carrozas de muy distinto signo, desde las que los festeros lanzaron al gentío innumerables juguetes y chucherías; desde cepillos para la ropa hasta tangas.
Tras una intensa jornada de actos religiosos, se desbordó por un rato la alegría y el jolgorio, y puede decirse que la imaginación ha llegado a las carrozas. Hasta tres autobuses de dos pisos, descapotables; un barco pirata con su capitán y todo, y hasta un par de camiones, uno de los cuales simulaba un tablao flamenco con farolillos japoneses. Por no faltar, no faltó ni la música de Camilo Sesto, con buena parte del público entonando el estribillo de "Vivir así...". La Filà Chanos ofreció otra de sus parodias, en este caso "La Chatuna", con música y atuendos al estilo universitario. Hay que subrayar que el acompañamiento musical fue protagonista durante toda la velada.
Por lo demás, Asturianos, Benimerines, Navarros, Realistas, Cides, Tomasinas, Guzmanes, Alcodianos, Maseros, Judíos, Cordón, Andaluces, Llana, Ligeros, Mudéjares, Berberiscos, Marrakesch y Miqueros.
Sin embargo, no todo fue oro y la gigantesca concentración de público y las aglomeraciones ante algunas carrozas provocaron alguna que otra situación de riesgo; en algunos casos, había fuerte vigilancia alrededor de los convoyes, pero en otros -por ejemplo, con los autobuses- la seguridad dependía de la pericia del conductor. Aparte, la aglomeración de camiones provocó que en algunos instantes la acumulación de gases en la calle resultara molesta.
Por lo demás, el acto estrenó itinerario por la calle Santo Tomás, al desecharse el giro hacia San Lorenzo precisamente por razones de seguridad.
Aglomeración en el puente
de San Jorge
El estreno del nuevo itinerario resultó positivo, pero creó un serio problema al final del recorrido, justo en el puente de San Jorge. La finalización de la Retreta prácticamente coincidió con el inicio del castillo de fuegos artificiales, por o que la zona estaba repleta de público. Una parte de las carrozas no pudo pasar el puente y se quedó al principio, lo que acabó ocasionando una importante aglomeración entre el público que intentaba acceder al puente y el que pretendía llegar al centro. La situación acabó normalizándose sin que se produjera incidente alguno, pero en algunos instantes la situación fue complicada.