M. V. / M. C.
A
lcoy vivió ayer el día grande de sus Fiestas de Moros y Cristianos con una elevada presencia de público. Pese a coincidir la celebración entre semana, fueron muchos miles las personas que abarrotaron el recorrido de las Entradas, principalmente por la tarde. Todos los presentes disfrutaron de los boatos de las filaes de cargo, en una jornada soleada y primaveral -aunque bastante fría por la mañana, por el viento- que además se desarrolló sin incidentes de importancia.
La coincidencia de las Fiestas entre semana había suscitado cierto temor respecto a la afluencia de público. Además de que los visitantes de otras poblaciones tienen más dificultades para acudir, eran muchos los alcoyanos que habían aprovechado los días festivos locales para marchar de viaje. Sin embargo, a la hora de la verdad la respuesta del público fue más elevada de lo que se pensaba, y el recorrido de las Entradas estuvo prácticamente lleno, sobre todo por la tarde.
Las Entradas respondieron a las expectativas, y los espectadores disfrutaron sobre todo con la original propuesta del alférez cristiano de los Aragoneses y la suntuosidad del capitán moro de los Mudéjares.
Aparte, las Fiestas de Alcoy se han iniciado con una absoluta normalidad y tranquilidad, tanto en la velada inicial como en la jornada de ayer. En la Nit de l'Olla, los incidentes fueron "como cualquier fin de semana", indicaron fuentes policiales a este diario, y durante las Entradas, los servicios de emergencia habían efectuado a media tarde una veintena de servicios. En todos los casos se trató de incidentes calificados como "normales" en una concentración de estas características, referidos en general a cuestiones sanitarias.