M. VILAPLANA
E
l derribo de un tramo de muralla medieval de Cocentaina en el transcurso de las obras de demolición de cuatro casas en ruina ha provocado la polémica. Mientras el Centre d'Estudis Contestans critica la actuación, el Ayuntamiento, responsable de las obras, afirma que contaba con las pertinentes autorizaciones y que reconstruirá el lienzo afectado.
Las obras de demolición se han llevado a cabo en un grupo de casas situadas entre la calle Dolors y Mestre Valls. El tramo de muralla afectado, de unos seis metros de longitud, estaba situadao en medio de las casas y, por tanto, oculto a la vista.
Enric Catalá, del Centre d'Estudis Contestans, informó que han pedido acceso al expediente de las obras, para en base a ello pronunciarse. En cualquier caso, se mostró crítico con el derribo, recordando que la muralla está declarada Bien de Interés Cultural (BIC); y que recientemente el Ayuntamiento aprobó unas normas de protección del recinto amurallado. "No se puede justificar el derribo bajo ningún concepto, y estoy seguro de que a un particular no se lo hubieran permitido", afirmó Catalá.
Por su parte, el alcalde, Rafael Briet, manifestó que las obras de demolición de las casas en ruina se han llevado a cabo "por el peligro que suponían para los viandantes", al tiempo que aseguró que "se ha actuado conforme al dictamen y a las autorizaciones de los técnicos de la dirección territorial de Patrimonio". Briet dijo que el tramo de muralla demolido estaba en muy mal estado al haber sido utilizado para la instalación de armarios empotrados en el interior de las casas, y afirmó que "se reconstruirá, de acuerdo con el informe".