M. VILAPLANA
L
os policías locales y los jóvenes que asistieron ayer al juicio por los incidentes en el pleno municipal del 27 de julio del año pasado se acusaron mutuamente de provocar los altercados. La sesión duró ocho horas y terminó con peticiones de sanciones económicas para las dos partes.
El contencioso tiene su origen en un tenso pleno en el que se debatía el modelo territorial. Un grupo de jóvenes lanzó insultos contra los ediles del PP y el alcalde ordenó el desalojo de la sala. Tras esta orden, se produjeron forcejeos entre la Policía Local y los desalojados, lo que dio lugar a un intercambio de denuncias. La Fiscalía imputaba a tres jóvenes, tras una denuncia presentada por la Policía Local por desobediencia y atentado a la autoridad, al tiempo que se tramitaba otra querella contra los agentes por lesiones.
El juicio de faltas se celebró ayer en el Juzgado número 3 de Alcoy, en una sesión que se prolongó ocho horas y a la que acudió el alcalde, Jorge Sedano, para apoyar a los policías. También asistió un grupo de personas en apoyo a los jóvenes, que colgó una pancarta en la máquina de tren situada junto al Palacio de Justicia. En el juicio declararon cuatro policías y dos jóvenes que afirman sufrieron lesiones en el transcurso de los altercados, además de los tres imputados por la Fiscalía.
Las abogadas de los jóvenes solicitaron sin éxito la anulación del juicio por no haberse citado en tiempo y forma a una de las implicadas, lo cual, dijeron, podía dar lugar a solicitar la nulidad de las actuaciones. Ambas partes se acusaron mutuamente de provocar con su actitud los incidentes. Los policías mantienen que actuaron para sacar del salón de plenos a uno de los jóvenes que portaba unos "palos" con pancartas, y que después procedieron a desalojar a todos los asistentes tras la orden efectuada en este sentido por su superior a instancias del alcalde. Además, acusaron al portador de la pancarta y a otro joven de provocar lesiones a dos agentes.
Los acusados incidieron en la importancia del pleno y la falta de participación, y acusaron a los policías de causar los incidentes al desalojar al portador de las pancartas sin que hubiese tenido comportamiento inadecuado y sin que mediara orden del alcalde en este sentido. Los jóvenes acusaron a los policías de tener una "actitud violenta" a base de empujones, extremo éste que fue negado por la otra parte. También hubo discrepancias sobre un policía de paisano que afirma mostró su placa, lo cual niegan los jóvenes.
Cabe reseñar que entre los testimonios declaró el concejal de EU, Paco Agulló, y el intendente de la Policía, Carlos Martín.
La Fiscalía pidió la absolución de los agentes y multas de 560 euros para dos jóvenes y de 400 para otro. El abogado de los policías también pidió la absolución para sus defendidos y multas de 360 euros para los tres acusados, además de indemnizaciones de 360 y 300 euros para dos de ellos por las lesiones sufridas por dos agentes. La defensa de los tres jóvenes pidió la absolución y 1.200 euros de multa y una indemnización de 754 euros para un policía por lesiones. La abogada de las jóvenes que afirman sufrieron lesiones pidió 360 euros de multa para dos agentes e indemnizaciones de 1.106 y 1.605 euros.