MARIBEL VICEDO
L
a sucursal de Ruralcaixa en Alfafara sufrió ayer el segundo atraco en el último mes y medio. Un hombre, armado con una pistola, entró en la oficina a primera hora de la mañana y tras amenazar al único empleado, lo encerró en el servicio, llevándose dinero de la caja y dándose posteriormente a la fuga en dirección a Bocairent.
El suceso se produjo en torno a las 9,30 horas de la mañana. El atracador iba con un casco de mtocicleta y con un chaleco reflectante. Al llegar a a la puerta del banco, mostró una tarjeta de crédito, abriéndole el empleado, que creyó que tenía algún problema. Tras entrar en las dependencias amenazó con una pistola al oficinista y lo encerró en el cuarto de aseo. Tras llevarse el dinero que había en la oficina, se dio a la fuga en un turismo en dirección a Bocairent. El atracador huía a toda velocidad y su fuga fue vista por un vecino de la localidad, que en esos momentos circulaba por la carretera en un remolque agrícola. Se desconoce el montante total del dinero robado.
El suceso fue descubierto por una cliente de la sucursal bancaria, que entró en la oficina y comprobó con extrañeza que no había nadie en el interior. Mientras esperaba, oyó la voz del empleado que desde el interior del cuarto de aseo le pidió que abriera. De inmediato, se dio la alarma y hacia el lugar de los hechos acudieron efectivos de la brigada judicial de la Guardia Civil, así como personal directivo de la entidad bancaria. Se abrió de inmediato una investigación para esclarecer la autoría de este atraco.
Hay que recordar que esta misma oficina bancaria de Alfafara, la única que existe en esta pequeña localidad de El Comtat, fue objeto de un atraco el pasado día 13 de febrero. En aquella ocasión, el ladrón amenazó a una empleada. Como anécdota, hay que señalar que el delincuente obligó a la oficinista a darle un beso en la mejilla antes de darse a la fuga. El autor de aquel robo actuó con la cara tapada por un pasamontañas y blandía un cuchillo y una pistola de juguete.
Conmoción
La noticia de este segundo atraco provocó conmoción entre los vecinos de Alfafara, una localidad tranquila, de 430 habitantes, en la que apenas sí se producen hechos delictivos.
La insistencia de los ladrones en esta oficina bancaria parece provocada por la estratégica situación de la misma. Esta situada a la entrada del pueblo y junto a una carretera comarcal, que une Muro con Bocairent. Es, además, una zona con numerosas vías forestales y caminos de monte, que resulta muy difícil de controlar.
Hay que señalar que los atracos a sucursales bancarias en la comarca han registrado en los últimos años un espectacular descenso. Mientras tanto, iban cobrando fuerza otro tipo de robos, con menor riesgo para los delincuentes, como los asaltos en las viviendas o en urbanizaciones de fuera de los cascos urbano.