os alcaldes de Villalonga, L'Orxa y la Vall de Gallinera, que ayer acudieron a la inauguración de la nueva carretera que une los dos primeros municipios, han pedido al conseller Mario Flores que proyecte un acceso directo hacia la Marina Alta.
La carretera L'Orxa-Villalonga a través de la Serra del Mirant, ya es una realidad. Ayer, el conseller de Infraestructuras y Transporte, Mario Flores, inauguró esta vía, que aprovecha una antigua pista forestal y en la que se han invertido dos millones de euros.
Al acto, que contó con una nutrida presencia de vecinos de ambos municipios, también acudieron sus alcaldes, Juan Ros de Villalonga y Guillermo Moratal de l'Orxa. También estuvo el de la Vall de Gallinera, Francesc Miquel, por cuyo término discurre la vía abierta a través de las montañas. Su presencia resulta significativa porque tanto Miquel como los otros dos alcaldes, todos ellos del PP, solicitaron al conseller Flores que proyecte y ejecute un acceso para vehículos desde la carretera inaugurada ayer hasta la Vall de Gallinera. El responsable de la Generalitat se comprometió a estudiar la idea, pero aceptó su idoneidad al comprobar la cercanía entre los tres municipios.
Respecto a la nueva carretera abierta ayer, Mario Flores dijo que "va a reducir en 25 kilómetros el trayecto entre estos municipios, pasando de 42 a 17, lo que conlleva una reducción de los tiempos de viaje, de combustible necesario y de emisiones de gases a la atmósfera".
Según sus palabras, esta obra es "uno de los mejores ejemplos de la política de mejora en vertebración interna que está siguiendo la Generalitat, facilitando la accesibilidad de los pueblos del interior y su conexión con la costa".
Por otra parte, esta inauguración motivó las críticas del Bloc de Villalonga. El concejal Alfred Giner lamentó que, pese a que el Ayuntamiento organizó autobuses para acudir al acto, "el alcalde no se dignó en invitar al resto de los concejales". La inauguración en plena campaña también fue criticada desde el PSOE