E.P.
Un caníbal encarna «los límites del amor» en el último libro de la escritora alcoyana Isabel-Clara Simó, «El caníbal», cuando el protagonista decide comerse a su amada, una vez muerta, para alcanzar «la cópula más inmensa, más total».
«El caníbal» (Columna); arranca desvelando al lector que Blai, el protagonista, es un caníbal. Esta confesión inicial «parece una rotura» en el hilo argumental, pero Simó aseguró que le gusta porque «rompe las reglas», además de que su objetivo no es «sorprender» sino invitar a conocer «por qué y cómo Blai ha llegado a serlo».
Blai es un personaje «anonadino» y «sin aspiraciones» que después de dejar los estudios empieza a trabajar en un matadero, a pesar de que no le gusta su oficio. Tres años más tarde, Blai comienza como ayudante de cocina en el bar «La Cantonada» hasta convertirse en un chef codiciado.
Simó afirmó que el personaje principal es «delicioso», por la dosis de «pigmalión» que representa, hasta el punto de que «te quedas enamorada de él desde el principio, no tiene nada qué ganar, no se interesa por el estudio, pero te atrapa».
Blai «vive en un ambiente vulgar pero un día descubre durante su trabajo en el matadero que hace croquetas como nadie».
Para elaborar una historia verosímil, Simó ha hablado con biólogos y médicos de los que ha aprendido que «la piel humana se rompe fácilmente, tenemos poca grasa y nuestra carne tiene un exceso de proteínas».