Agost estrena el Museo de Alfarería diez años después de arrancar su rehabilitación

La colección regresa a su sede, una antigua fábrica del siglo XIX, después de una reforma plagada de retrasos y contratiempos

11.10.2016 | 00:44
Agost estrena el Museo de Alfarería diez años después de arrancar su rehabilitación

La gestión del complejo se ha adjudicado a una empresa

Tras una década en un emplazamiento provisional, el Museo de Alfarería de Agost regresa a su casa. Una sede completamente reformada, digna de una colección que muestras las raíces de la población y representa un inmejorable escaparate para los visitantes.

Las instalaciones de la calle Teuleria abren hoy por fin sus puertas, aunque durante el pasado fin de semana el Museo de Alfarería ya pudo ser visitado dentro de los actos extraordinarios por la XV Feria Artesanal y Gastronómica de Agost. Casi una década después de comenzar las obras de reforma, iniciadas a principios de 2007, por fin finaliza esta «travesía por el desierto», como ayer calificó el alcalde Juan Cuenca.

El museo, ubicado en un antiguo taller de alfarería de finales del siglo XIX, ha sido rehabilitado por completo, adaptándolo a las necesidades que requiere un recinto que va a ser visitado por centenares de personas.

Dentro de la exposición está la colección principal, cedida por Ilse Schütz, hija predilecta de Agost y presidenta honorífica del museo, pese a que tras la rescisión del convenio con la Asociación Pro-Museo, ella había pedido la reversión de la donación al considerar que se ha incumplido lo establecido, algo que niega el Consistorio.

El motivo de esta reclamación fue que con la rescisión del convenio el pasado mes de julio el museo se quedó sin personal y las instalaciones provisionales también cerradas, por lo que Schütz consideraba que el complejo había perdido su reconocimiento oficial con la clausura, aunque el Ayuntamiento recordó que disponía de cuatro meses para realizar el traslado, un plazo que se ha cumplido, así como las otras condiciones que se estipulaba en el acuerdo de cesión de su colección, valorada en 700.000 euros. Schütz, que puso en marcha el museo en 1981, presentó la reclamación por incumplimiento en julio y la reiteró el mes pasado.

Rescisión

En cuanto a las obras, hay que recordar que los trabajos arrancaron a principios de 2007, con un presupuesto de 985.000 euros y un plazo de ejecución de seis meses, aunque los numerosos retrasos e incumplimientos de la empresa adjudicataria llevaron al Ayuntamiento a rescindir el contrato en 2009, después de que la mercantil suspendiera pagos, paralizara las obras y el Consistorio perdiera una importante subvención de la Generalitat por la demora en la finalización. No fue hasta 2013 cuando el Ayuntamiento logró la financiación necesaria a través de ayudas de la Generalitat y la Diputación para volver a licitar los trabajos, que se terminaron en 2014.

Equipamiento

Después se han tenido que equipar las instalaciones, valorar las piezas y licitar su gestión, que ha pasado de manos de la Asociación Pro-Museo, una entidad sin ánimo de lucro, a una empresa. El alcalde explicó que se ha intentado que este colectivo siguiera al frente del complejo, pero asegura que ha sido imposible ya que debía facturar como una mercantil y al pasar a unas dependencias públicas no era compatible seguir funcionando como hasta ahora, a través de subvenciones. Cuenca manifestó también su satisfacción por la apertura del complejo, que se puede visitar de martes a sábado de 9.00 a 15.00 horas, y los domingos de 10.00 a 14.00 horas.

Las instalaciones cuentan además con una sala para la puesta en marcha de talleres y cursos para garantizar la pervivencia de esta tradición grabada a fuego en el ADN de los agostenses.

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