CLARA R. FORNER
Un repunte de los olores en el vertedero de Les Canyades causado por una avería en la máquina que cubre los residuos y en las "cortinas de desodorización" enfrentó anteanoche a los vecinos cercanos a la planta de El Campello con responsables de la planta. Agentes de la Guardia Civil y la Policía Local acudieron alertados por ambas partes para constatar el problema y calmar ánimos.
Los vecinos denuncian que vienen sufriendo el fuerte hedor de la planta durante todo el verano pero suelen comenzar de madrugada, cuando la mayoría se ha dormido y los soportan como pueden. Pero anteanoche el olor era más fuerte de lo habitual y comenzó antes, sobre las once de la noche, según relataba ayer Amelia Forner, tesorera de la agrupación de Afectados por el Vertedero de Les Canyades.
Al no poder conciliar el sueño, un grupo de afectados se reunió en la puerta de la urbanización El Poblet sobre las once y media y avisó a la Policía Local.
Mientras, se personaron en el lugar responsables del vertedero y agentes de la Guardia Civil, alertados por la empresa, según el relato de la portavoz, quien indica que "les habían dicho que habíamos cortado la carretera, pero cuando vinieron comprobaron que no era cierto". Al parecer, entre unos y otros hubo un enfrentamiento verbal. "Los de la planta decían que no olía, cuando la propia Policía Local constató el fuerte olor", apuntó la tesorera.
En un informe enviado por el jefe de planta al Ayuntamiento, se indica que no pudieron constatar que oliera "debido a que los vecinos impidieron realizar al operario la ruta de control de esa hora". Aun así, reconoce "un mal funcionamiento de las cortinas de desodorización".
Un portavoz autorizado de la Guardia Civil informó ayer de que no fue necesario que los agentes llegara a levantar ningún parte penal ni administrativo y que tampoco se había recibido ninguna denuncia al cierre de esta edición.
Protocolo activado
Sobre las dos y media se acabó la concentración y los vecinos se dirigieron ayer por la mañana al Ayuntamiento para protestar. La portavoz municipal de Decido, Marita Carratalá, se entrevistó con ellos y trató de mediar con el equipo de Gobierno, del PP. "Yo siempre he estado en desacuerdo con esa planta", indicó la edil, quien reclamó "que la planta dé una explicación y que el alcalde ponga paz y calme los nervios de los vecinos, que están alterados porque no se ha preocupado de cómo están pasando el verano".
Por su parte, el alcalde, Juanjo Berenguer, relató que tuvo conocimiento del problema anteanoche, cuando el oficial de guardia le avisó del problema, y entonces se activó el protocolo.
El primer edil explicó que "la Policía ratificó que el olor era más fuerte de lo normal". Ayer por la mañana el edil Medio Ambiente requirió una explicación a la planta sobre este repunte en los olores.
En el escrito remitido por el jefe de planta, se indica que "durante las labores de sellado del rechazo del vertedero se produjo la avería de la máquina encargada de cubrir con tierras el frente diario del vertido".
El fallo se inició a las 20.30 horas y, tras avisar al encargado, "el servicio técnico indica que no puede revisarla hasta el día siguiente, por lo que decide dejar estacionada dicha máquina a la espera de su revisión", apunta el responsable de FCC. También explica que "el frente diario de vertido queda sin taparse pudiendo ocasionar algún episodio de olor". Asimismo, reconoce el mal funcionamiento de las compuertas de desodorización.
Juanjo Berenguer, que ayer iba a reunirse con la plataforma aunque al final los vecinos no pudieron esperar a entrevistarse con él, calificó de "lamentable" y "deplorable" este fallo que "no se ha podido reparar antes". Según el regidor, la mercantil le aseguró que ayer se reparó el problema.